«En Toledo no hay ni inquisiciones ni señores feudales»

J.S.
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«No conozco ni represento ningún interés urbanístico ni en Vega Baja ni en otra parte de la ciudad», dice Madruga. «Marañón defiende lo que cree y lo hace hasta las últimas consecuencias, pero para eso no creo que haya empleado el insulto», continúa

Manuel Madruga, secretario general de Fedeto.

«Cuatro zanjas y dos monedas» una frase para la historia y la causa de muchas críticas.
La metáfora expresa muy bien lo que la mayoría de los toledanos piensa, es decir, que nada se ha hecho para sacar a la luz los restos que allí pueda haber y que después de catorce años lo que se percibe, a simple vista, es nada más que eso: cuatro zanjas y dos monedas.
¿Se arrepiente de haberla pronunciado?
¿Si me arrepiento? No. Creo que la metáfora ha servido para reabrir un debate necesario sobre Vega Baja después de catorce años de inacción. Lo de las «cuatro zanjas y dos monedas» se olvidará. Que se hayan paralizado las excavaciones en ese yacimiento si es que allí existe lo que se dice que hay, no se perdonará jamás. Esperemos por el bien de todos que lo haya.
Sea sincero conmigo ¿Qué es lo que Fedeto propone para Vega Baja, construir o proteger el yacimiento?
Fedeto quiere para Vega Baja y para la ciudad de Toledo lo mismo que se está haciendo en Orgaz, a sólo unos pocos kilómetros de aquí y que no es ni más ni menos que el trabajo en un yacimiento visigodo de un centenar de científicos, historiadores y arqueólogos de universidades y centros de investigación de España, Reino Unido y Alemania, así como más de 6.000 peonadas, que han logrado dar este año un vuelco espectacular al yacimiento. Los expertos ya han concluido que tiene una «enorme importancia» y no han tenido que pasar catorce años para iniciar las excavaciones. Se han iniciado este mismo verano y en ellas participan, entre otras, las universidades Complutense de Madrid, Politécnica, Córdoba, CEU, Newcastle (Reino Unido), Colonia y Marburgo (Alemania) o el Instituto Geológico y Minero. En Orgaz ya se ha desenterrado una muralla de entre dos y tres metros de anchura con torres rectangulares. Eso es lo que Fedeto quiere para Vega Baja. Pero la pregunta no debería ser qué es lo que Fedeto quiere, la pregunta debería ser ¿Qué tiene Orgaz que no tiene Vega Baja para que allí se esté trabajando en excavaciones e invirtiendo en equipos y estudios y aquí no se esté haciendo lo mismo?
¿Y en su opinión qué tiene el yacimiento de Los Hitos que no tiene Vega Baja?
Pues mire, sobre Los Hitos ha habido acciones concretas y eficaces para sacar a la luz el yacimiento. Fíjese que allí nadie ha tenido que instaurarse en valedor de ninguna causa cultural ni patrimonial. Simplemente se llevaron a cabo las comprobaciones científicas necesarias y se tomaron en serio llamar la atención sobre ese yacimiento y recuperarlo. Y con solo demostrar que el yacimiento es una realidad hasta allí han ido todas esas universidades y expertos ¿Cómo es posible que eso esté sucediendo en Orgaz y no en Vega Baja? ¿Ha tenido Los Hitos mejores valedores que Vega Baja? Porque Los Hitos ha sido un yacimiento sobre el que no ha habido polémica y sobre el que casi no ha habido publicidad. Pero ahí están los resultados. Aquí, sin embargo, y después de catorce años alguien parece haberse empeñado en no excavar el que ha sido calificado como yacimiento visigodo más grande de Europa. ¿Qué tiene el yacimiento de Los Hitos que no tiene la Vega Baja? Yo, sinceramente no lo sé, pero alguien debería explicárnoslo muy bien a todos.
Se ha dicho que usted tiene o representa intereses urbanísticos sobre la Vega Baja ¿Los tiene o los representa usted?
Absolutamente no.
¿Mienten entonces quienes lo sugieren? Desde siempre se ha considerado una batalla perdida por los empresarios el que en su día no se pudiera construir en Vega Baja. Parece que sus palabras fueron demasiado oportunas como para considerar que pretendía rescatar ese anhelo constructor.
Prefiero pensar que se equivocan o que no tienen suficiente información acerca de mí. Quienes afirman estas cosas, estoy seguro, han creído de verdad que yo pudiera tener o representar esos intereses. Lo mismo que se equivocan quienes afirman que hay quien tiene intereses económicos relacionados con el paisaje de Vega Baja o que se está pretendiendo atraer el foco de atención cultural en Vega Baja para promocionar intereses urbanísticos en otras zonas de la ciudad. En mi opinión no debemos centrar nuestra atención en estas cosas, creo que es un error y no aportan nada al debate.
Parece, entonces, que puede haber muchos intereses distintos en Vega Baja
Créame cuando le digo que el único interés real que vemos en todos los que se han pronunciado por Vega Baja es la cultura y la protección del patrimonio. ¿Cómo se puede pensar otra cosa? En Fedeto no creemos en teorías conspiratorias de nadie ni urbanísticas ni paisajísticas ni de otro tipo.
Entonces ¿puede usted afirmar que no conoce que existan intereses urbanísticos empresariales en Vega Baja?
Puedo afirmarlo y lo afirmo. No conozco ni represento ningún tipo de interés urbanístico ni en Vega Baja ni en otra parte de la ciudad ni en ninguna otra localidad de España. Es más, Fedeto representa a distintos sectores empresariales que pueden estar siendo afectados por la inacción sobre Vega Baja. Pero cuando se habla de Vega Baja sólo se piensa, torticeramente y para crear polémica, en la construcción. Pensemos en el turismo, en el comercio, en la hostelería y en tantos otros sectores para los que una Vega Baja, desarrollada como yacimiento, beneficiaría en grado sumo. Por eso hay que saber qué hay ahí y obrar en consecuencia.
¿Pero entiende que haya quién pueda pensarlo?
No soy dueño de los pensamientos ajenos. Mire, la gente de esta ciudad no es tonta, sabe muy bien qué es lo que pasa, por qué pasa y cómo son las cosas.   
Ha recibido usted críticas y descalificaciones muy duras ¿qué le parecen?
Yo nunca he empleado el insulto y sobre todo creo que la libertad de expresión es un derecho de todos los españoles. Mire, respeto mucho a quiénes dan su opinión, aunque para ello empleen el insulto o la descalificación, y por eso le digo ¡Viva la libertad de expresión! Sin ella ¿en qué nos convertiríamos? Nunca he dado la menor importancia a quienes me adulan ¿Se la voy a dar a quiénes me insultan? ¡Sólo faltaba!
¿Por qué piensa usted que se ha entrado en el terreno de la descalificación personal?
Los que utilizan el insulto, sinceramente, no creo que tengan ninguna mala intención. Simplemente han pensado que el fin justifica los medios y que eso les da derecho a atacar en lo personal, nada más. También ha habido quienes han calificado de culturetas de salón y pelotilleros de escuela a quiénes simplemente dan su opinión desde otro punto de vista. Y le diré que tampoco me parece acertado. Para mí, quienes han opinado criticando «cuatro zanjas y dos monedas» son expertos en cultura y patrimonio y lo han hecho con sensatez, seguramente con criterio y sobre todo sosteniendo que tienen pruebas fehacientes de que en Vega Baja existe un yacimiento visigodo que es el mayor de España y de Europa.
¿Comparte usted la opinión de esos expertos?
No tengo por qué no compartirla, lo único que espero, y conmigo todos los toledanos, es que nos aclaren todo lo que afirman que hay allí y que sea cierto lo que afirman. Nadie entendería que esa zona de Toledo quede yerma indefinidamente sólo en base a especulaciones. Los Hitos, en Orgaz, es un claro ejemplo de acción bien ejecutada. En Los Hitos no han perdido el tiempo en especulaciones, reflexiones, polémicas o críticas personales.
¿Está usted tranquilo, entonces?
Mucho, no sabe usted cuánto. Se ha reabierto un debate que no es, como algunos pretenden hacernos creer, ladrillo contra patrimonio. Eso, al menos, nadie en su sano juicio puede atribuírmelo a mí ni por supuesto a Fedeto. El debate está centrado en la inacción sobre esa zona de la ciudad que, en apariencia, es un terreno lleno de hierbas y rastrojos, rodeado de vallas y con unas pocas zanjas. Pero mi tranquilidad está en el hecho de que yo he opinado sinceramente, sin que nadie me condicionara de ninguna forma. En la España de hoy, afortunadamente, ya no hay cortijos ni señoritos. Aquí ya nadie toca un silbato pretendiendo ponernos firmes a todos los demás.
¿Se puede concluir  entonces que las críticas no le han afectado?
La crítica sólo es importante para mí cuando es constructiva o cuando me abre los ojos sobre algo. Es útil para aprender de los errores propios e, incluso, de los errores que cometen los que critican. Pero si yo pensara que es malo lo que otros opinan, aunque sea para insultarme ¿cómo podría yo permitirme el lujo de opinar? Que critiquen es algo que entra dentro de lo normal y, es más, le diré que, en democracia, es sano.
¿Insinúa que ha cometido usted un error del que ha aprendido algo?
Le he dicho que de la crítica aprendo si es que percibo que he cometido un error, pero también le he dicho que me sirve para aprender de los errores de quienes critican, nada más. A lo largo de mi vida he cometido muchos errores. En este caso no lo percibo así. Lo que he aprendido es que quienes se posicionan enfrente de uno, a veces, pueden llegar a poner en práctica aquello de que ‘todo vale’. No es mal aprendizaje.
Cuando dice que quienes se posicionan enfrente de usted han puesto en práctica el ‘todo vale’ ¿quiere decir que usted se siente o se ha sentido hostigado por todo esto que ha pasado?
No, en absoluto. Dedico mi tiempo a trabajar muchas horas al día, tratando temas muy diversos que requieren de toda mi concentración. No tengo tiempo para prestar atención aquello que no lo merece.
¿Ha recibido apoyos?
Sí claro, de mucha gente que piensa lo mismo.
Pero nadie se ha pronunciado públicamente.
Bueno, eso no es del todo cierto. Mi presidente, Ángel Nicolás, ha sido muy claro en esto. Pensamos del mismo modo. Pero es normal que haya gente que no quiera opinar públicamente. Fíjese lo que pasa cuando uno opina en libertad respecto de ciertos temas. Hay personas próximas a mí, pertenecientes a distintos estamentos, empresariales, políticos e, incluso, periodísticos, que están tratando de prevenirme contra no sé qué poder fáctico, moral y cultural, que se piensan, se ha instaurado en Toledo y al que parece ser que muchos temen y frente al que algunos se revelan sólo en voz baja para evitar represalias de lo alto. Insisten, los que me previenen, en decirme que me he convertido en la excusa perfecta para aquellos que quieren lanzar un aviso a no sé qué navegantes.
¿Usted lo cree?
Yo no creo que las cosas sean así. Creo que la exageración se ha impuesto en todo este asunto. Fíjese que ha habido alguno que, incluso, me ha llegado a decir, en broma, claro, que cualquier día van a aparecer mis restos en una de las cuatro zanjas de Vega Baja, con dos monedas en los ojos como advertencia para otros. Pero, mire, en Toledo ni existen ni se toleran mafias. Aquí no hay autoritarismos ni inquisiciones ni señores feudales. En Toledo ya no quemamos a las brujas ni creo que nadie considere que yo sea la bruja protagonista de este cuento (ríe).
¿Por qué piensa que se ha originado toda esta polémica?
Los que decimos una cosa y los que, según otros, dicen la contraria, en el fondo decimos lo mismo: que se abra un debate científico sobre Vega Baja y que alguien haga algo de una vez, porque a todos, a los unos y a los otros, nos gustaría que realmente hubiera un tesoro monumental y que fuera sacado a la luz de una vez por todas. Como ha pasado en el yacimiento visigodo de Los Hitos, sin ir más lejos.

¿En qué beneficiaría a la ciudad la apertura del yacimiento de Vega Baja?
La apertura del yacimiento haría que esta ciudad tuviera un nuevo atractivo para el turismo en otra zona de la ciudad que no es el casco histórico. Los barrios de Santa Teresa, Palomarejos y Buenavista se beneficiarían enormemente desde el punto de vista empresarial y vecinal.
Pero los vecinos de Santa Teresa han mostrado su oposición al cuartel de la Guardia Civil, parece que no están de acuerdo con urbanizar esa zona de la ciudad ni siquiera para eso ¿Qué le parece?
Respeto la opinión de los vecinos. Insisto en que ni Fedeto ni yo hemos propuesto urbanizar Vega Baja. Sin embargo, los vecinos tienen que plantearse otra cosa: si Vega Baja sigue paralizada porque no se saca a la luz el yacimiento, si el cuartel no puede ubicarse en la zona proyectada y si el hospital Virgen de la Salud cierra ¿cómo va a quedar su barrio en el futuro? ¿Qué pensarán entonces los vecinos? No podemos seguir en el terreno de las suposiciones hay que palpar realidades y obrar en consecuencia. Ojalá se desarrollara el yacimiento, así el turismo no sólo se concentraría en el casco histórico. Esto es lo que demanda «cuatro zanjas y dos monedas».
Después de sus declaraciones apelando a un debate científico sobre Vega Baja se han organizado en Toledo unas jornadas relativas a este yacimiento ¿Considera que esas jornadas son el debate científico al que apelaba usted?
Respecto de las jornadas sobre las que usted me pregunta, no creo, como han sugerido algunos, que se hayan hecho a ‘mayor gloria’ de quienes defienden la ‘postura única’. Creo, como muchos toledanos, que han sido unas jornadas abiertas, en las que todo aquel que ha querido ofrecer su opinión ha podido hacerlo. Han sido unas jornadas claras y transparentes. Es más, creo que han sido un intento honesto de llamar la atención sobre que hay que hacer algo en Vega Baja y en ellas se han aceptado todos los puntos de vista. Ni siquiera me consta que haya habido insultos hacia quiénes puedan pensar de otra forma. Tan es así que estoy seguro de que, en poco tiempo, veremos que el resultado de estas jornadas es un nuevo debate científico más profundo que se basará en nuevos estudios y en nuevas catas arqueológicas que demostrarán que todo aquello sobre lo que ahora se especula es una realidad. En Toledo, todos podemos estar tranquilos con esto.
¿Pretende ser sarcástico?
No, se lo digo de verdad. Confío mucho en que desde ahora se va a desarrollar un trabajo que no se ha hecho en los últimos catorce años. Verá, en lo que coincidimos todos es en que debemos dejarnos de especulaciones. Ya hemos hablado bastante sobre lo que hay o no hay en Vega Baja. Ha llegado el momento de demostrarlo.
¿Cree que debe disculpase con Gregorio Marañón?
¿Yo? ¿Por qué debería hacerlo? Creo que jamás le he faltado al respeto, no le he llamado ciego que no quiere ver, tampoco he denostado sus conocimientos histórico-artísticos, jamás he puesto en duda su criterio respecto de nada. Creo que cuando me he referido a él lo he hecho con respeto y alabando sus muchas cualidades. No sé por qué pueda pensarse que debiera pedirle disculpas.
Sin embargo, Marañón si se ha dirigido a usted públicamente, sin citarle, empleando calificativos similares a los que usted acaba de citar. Le insisto ¿pretende usted ser sarcástico?
En absoluto. Créame que no me dedico a seguir la ruta mediática de don Gregorio. No me consta que se haya dirigido a mí en esos términos. Le considero un hombre lo suficientemente formado, culto y educado como para no rebajarse a ese nivel. Yo creo que Marañón defiende aquello en lo que cree y lo hace hasta las últimas consecuencias, pero para eso no creo que haya empleado el insulto o la descalificación. Me sorprendería de verdad que lo hubiera hecho. He tenido la oportunidad de comprobar, en el pasado, que no se ha permitido ni ha consentido a nadie de su entorno más próximo caer en la descalificación hacia a quienes pensaran de modo distinto a como él piensa.
Después de todo lo que ha pasado desde que usted afirmó que en Vega Baja sólo había «cuatro zanjas y dos monedas» ¿Cree que la polémica se va a cerrar de una vez por todas?
Mire, no me considero nada relevante como para haber iniciado ninguna polémica. Insisto en que «cuatro zanjas y dos monedas» no es más que una metáfora que recoge muy gráficamente el sentir de la gran mayoría de los toledanos y que lo único que expresa es que queremos saber qué hay en Vega Baja y que si realmente hay lo que dicen. si, por el contrario, no lo hay que se obre en consecuencia. Por lo tanto, la polémica, tendrán que querer cerrarla aquellos que la originaron cuando hiperbólicamente, exageraron el contenido de mi mensaje, y quisieron poner el objetivo en algo que no es cierto, esto es, en que yo quise despertar los intereses urbanísticos en esa zona. Es a ellos a los que les debe hacer esta pregunta.