¿Qué hay de nuevo, viejo?

EFE
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Bugs Bunny, el conejo más famoso de la Historia, ganador de un Oscar y mascota de la Warner, cumple 80 años

El conejo feliz se reinventa con una nueva serie tras ocho décadas de humor.

es uno de los dibujos animados más importantes de todos los tiempos, obsesionado con la zanahorias, ágil, desvergonzado y repetidor de frases de Groucho Marx, el conejo de los Looney Tunes Bugs Bunny ha aparecido en multitud de películas y series, además de  acompañar a varias generaciones de niños y no tan niños en estos 80 años de existencia.
Tras ocho décadas de humor, el conejo feliz se reinventa con una nueva serie y una exclusiva colección de sellos diseñada por el Servicio Postal de EEUU.
Y es que pocas son las personas que no han visto al conejo en alguna de sus aventuras, zanahoria en mano y saliendo airoso de cualquier enredo tras pronunciar su mítico saludo ¿Qué hay de nuevo, viejo?, que ahora cobra más sentido que nunca.
Como tantas cosas de la pequeña y gran pantalla del siglo pasado, el nacimiento de Bugs Bunny fue bastante casual y tomó forma con el tiempo.
La Warner necesitaba un nuevo enemigo de Porky para un corto de los Looney Tones que acababan de presentar al Pato Lucas en su anterior entrega y los dibujantes Cal Dalton y Ben Hardaway imaginaron un conejo que en lugar de escapar de su cazador, llegaría a enloquecerlo. Lo llamaron Conejo Feliz.
Pero ese alegre animal, bajo y rechoncho, que apareció en el corto Porky’s Hare Hunt de 1938 -y algunos dicen que imitaba a otro personaje de Disney- se parecía muy poco al conejo actual referente de los dibujos.
Fue en 1940 cuando Bugs tomó su personalidad y forma definitiva, después de que Tex Avery lo incluyera en La liebre salvaje como un descarado animal que salía de su madriguera para preguntar a su cazador ¿Qué hay de nuevo, viejo?
Descarado, atrevido, rápido y amante de las zanahorias, así era el personaje que se cruzó con el cazador Elmer Gruñón y con el que comenzó una persecución que ha encandilado a la audiencia década tras década.
Desde entonces, Bunny ha aparecido en cientos de dibujos, películas, series de televisión, videojuegos, parques temáticos, galas de premios... hasta el punto de llegar a ser la novena personalidad más representada en el cine, según el libro Guinness de los Récords.
Tiene su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, industria donde compartió pantalla junto al gigante del baloncesto Michael Jordan en Space Jam (1996) y con su mayor rival, Mickey Mouse, tras un acuerdo de Warner Bros. con Disney que obligaba a ambos a salir siempre juntos en las escenas de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?  (1988) para no robarse protagonismo.

 

Atracción mutua

Bugs Bunny gusta a todos y esa es la esencia del dibujo. «Creo que agrada a todos por igual porque su personalidad es un poco como nos gustaría ser: Siempre es el más listo de la habitación, quien dice lo más cómico en el momento oportuno. Hay algo de su forma de ser que conecta con todas las culturas y generaciones», argumenta el animador Peter Browngardt.
Este diseñador fue el responsable de crear una nueva tanda de cortos animados de los Looney Tunes para la plataforma HBO Max que ha llevado a Bugs Bunny a la era del streaming.
«Miramos mucho sus cortos originales, queríamos ser lo más fieles posibles a los personajes, especialmente con Bugs Bunny, y el resto del reparto que son algunos de los dibujos animados mejor creados nunca», asegura.
Browngardt insiste en que los dibujos animados no son necesariamente «algo de niños», ni la parte pequeña de la industria cinematográfica y la fuerza del personaje estrella de la Warner durante 80 años lo demuestra.
De hecho, el Servicio Postal de los Estados Unidos (U.S. Postal Service) emitirá estampillas conmemorativas para celebrar el cumpleaños con 10 diseños que muestran a Bugs Bunny con algunos de sus disfraces más memorables.
Desde barbero, a pianista o jugador de baloncesto. Esas son algunas de las escenas que aparecen en los sellos desde los que un Bugs Bunny octogenario pregunta ¿Qué hay de nuevo, viejo?, como si él no lo fuera ya.