Toledo estrena 34 señales de 90 km/h en vías convencionales

M.G
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Toledo estrena 34 señales de 90 km/h en vías convencionales - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Las carreteras afectadas por la medida -N-401, N-301 y N-502- reducen 10 km por hora en la señalética. El cambio de las 359 señales en la región ha costado alrededor de 85.000 euros

Los conductores tendrán que estar muy atentos desde mañana en las carreteras convencionales porque acaba de modificarse la señalética para cumplir con el Real Decreto aprobado el 28 de  diciembre a fin de limitar la velocidad a 90 kilómetros por hora. Por tanto, entra en vigor esta nueva medida y todas estas vías, las de un carril por sentido y sin desdoblar, que mantenían señales de límite de velocidad de 100 kilómetros por hora no podrán exceder los 90 kilómetros por hora. Una medida que afecta a 11.856 kilómetros de los 14.419 de este tipo de vías en nuestro país.
En Toledo también se ha llevado a cabo esta operación y hoy se ha realizado el cambio de la última de las 34 señales -concretamente la situada en el punto kilométrico 80,8 de la N-401, sentido Ciudad Real, en la variante de Burguillos- que bajan el límite de velocidad para coches, motos, autobuses, autocaravanas con peso inferior a 3.500 kilos, y vehículos adaptados, entre otros.
En la provincia se han colocado 18 nuevas señales en la N-403, 12 en la N-401 y otras cuatro en la N-502. A pesar de todo, Toledo no es la provincia con más señalética. Guadalajara encabeza la lista con 142 señales;seguida de Albacete, con 93, Cuenca, con 57, Toledo, con 34; y Ciudad Real, con 33. En total, 359 señales en la región.
«El 74% de las víctimas en accidentes de tráfico se producen en este tipo de vía», ha apuntado el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Ángel Devia. Por tanto, con esta nueva medida se pretende rebajar la siniestralidad en las carreteras y buscar la equiparación con la mayoría de los países de la Unión Europea en relación al límite de velocidad.
En este caso, Devia ha insistido en la conveniencia de un cambio de señalética, puesto que «sólo incrementando la velocidad en 10 kilómetros por hora aumenta la distancia de frenada, que pasa de 70 a 84 metros».
En este sentido, ha recordado que la Dirección General de Tráfico (DGT) llevaba años realizando estudios que aconsejaban limitar la velocidad en las vías convencionales, puesto que la mayor parte de los accidentes se deben a un exceso de velocidad. Así lo manifestó también el jefe regional de Tráfico, Javier Caparrini, ya que muchos vehículos «se salen de la vía o se chocan de frente porque van a una velocidad inadecuada».
Además, Caparrini ha aprovechado para dejar claro una vez más que la medida «no trata de molestar a nadie, se ha tomado para procurar el bien de todos, por seguridad general». Para la DGT no es suficiente con reducir la siniestralidad porque se ha marcado como objetivo desde hace muchos años que no haya accidentes mortales. A pesar de todo, ha reconocido que Castilla-La Mancha es una región con datos positivos. «El año pasado hemos tenido 33 víctimas menos que en 2017 y en Toledo, 17 menos. Y espera que la nueva señalética ayude a conducir «de forma más sosegada» para evitar accidentes.
costes. Se calcula que la medida ha generado un gasto de 85.000 euros en la región, aunque ha sido mayor si se tienen en cuenta las carreteras que no son titularidad del Estado, puesto que todas las vías convencionales, independientemente de la titularidad, tienen que cumplir con el Real Decreto.