Illescas y Numancia, dos villas propiedad de la Catedral

José García Cano
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Illescas y Numancia, dos villas propiedad de la Catedral

«Alfonso VIII realizó la donación a la catedral, precisamente un 7 de julio del año 1176, hace 843 años»

Para poder entender el origen y procedencia de las extensas posesiones de la catedral de Toledo, hay que hablar también de algunas localidades y villas de nuestra provincia. Desde que el rey Alfonso VI realizara una serie de donaciones a favor de la Iglesia toledana, materializadas en villas, tierras, huertas, etc., se siguió aumentando ese patrimonio eclesial con otras tantas realizadas por Alfonso VII, como por ejemplo el castillo de Alcalá o Complutum, como lo llamaban en otra época o la villa de Recas en el año 1143. Finalmente Alfonso VIII realizaría otras tantas donaciones a la catedral como por ejemplo las villas de Illescas y Azaña, confirmada precisamente un 7 de julio del año 1176, hace ahora 843 años.
La carta de donación (conservada en el riquísimo archivo de la catedral) se firmó aquél día junto a Calahorra, según las crónicas. El documento fue signado por los obispos de Palencia, Sigüenza, Ávila y Calahorra. El texto dice lo siguiente:
«Para costear el aniversario de mis antepasados y muy especialmente de mi abuelo y de mi padre, el rey Sancho, concedo a la catedral de Toledo y a vos, don Cerebruno, arzobispo, las villas de Illeskes et Fazaniam (Illescas y Azaña), y por la salvación de mi alma y de la reina doña Leonor, mi amada esposa».
En el texto se habla del padre de Alfonso VIII, es decir del rey Sancho III el Deseado, nacido y muerto en Toledo y enterrado en la catedral primada. También se hace referencia al abuelo del monarca firmante, es decir Alfonso VII de León, quien también está sepultado en el altar mayor del templo catedralicio.
En ese momento el arzobispo donatario era don Cerebruno, que había sido preceptor del rey Alfonso VIII y protagonista del viaje desde Burdeos a España de su prometida Leonor Plantagenet. Por otro lado este mismo arzobispo fue el que recibió la confirmación de manos del mismísimo papa Alejandro III de que la catedral de Toledo ostentaba la primacía sobre el resto de diócesis españolas. Ocupó la silla arzobispal desde 1166 hasta 1180.
Precisamente sería el rey Alfonso VII quien concediese a Illescas su carta puebla, escrita en latín sobre pergamino y conservada en su Archivo Municipal, uno de sus principales documentos medievales.
Es importante aclarar que la localidad de Azaña hoy es denominada Numancia de la Sagra desde que el 19 de octubre de 1936 -en el contexto de la Guerra Civil española- las tropas franquistas al mando del regimiento Numancia tomaran la localidad, hecho que motivó que el comandante Velasco decidiera cambiar el nombre del lugar, ya que le evocaba al presidente de la Segunda República Manuel Azaña. Una anécdota muy interesante que motivó que una villa con siglos de antigüedad cambiase de nombre de un día para otro. Curiosidades que atesoran los municipios de nuestra provincia.

Illescas y Numancia, dos villas propiedad de la Catedral
Illescas y Numancia, dos villas propiedad de la Catedral