El vino de CLM, pendiente de la subida de aranceles de Trump

á. de la paz / toledo
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La influencia del mercado estadounidense para los productores locales es reducida y las ventas ya cayeron el año pasado respecto a 2017. Toledo ha vendido 390.000 euros de vino este año

El vino de CLM, pendiente de la subida de aranceles de Trump - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

La guerra comercial que libran las principales economías del mundo y que se ha recrudecido con las imposiciones de aranceles por parte de Estados Unidos a diferentes productos foráneos preocupa en los sectores exportadores que tienen a la gran potencia mundial como destinataria de parte de sus ventas. La política proteccionista que propone Donald Trump apunta a un sector tan importante para la región como el del vino.
La producción vinícola de Castilla-La Mancha es una de las más importantes del planeta (se trata de la región que más litros de caldos fabrica) y el mercado estadounidense, aunque no es uno de los prioritarios, aporta una interesante cantidad de ventas que se podrían reducir si las tasas anunciadas por Washington se terminan implantando.
Trump amenazó con subir los tipos arancelarios a los vinos francesas. El país vecino es junto a España e Italia el gran productor mundial. Estados Unidos, por su parte, supone uno de los mercados más notables, pero a la vez cuenta con unas cifras de producción importantes.
Desde la provincia de Toledo se han exportado a Estados Unidos en los cuatro primeros meses de 2019 mercancias relacionadas con el ámbito de las bebidas por valor de 390.000 euros.
La cifra es levemente inferior a la registrada en el mismo periodo de 2018, cuando las ventas a aquella nación alcanzaron los 410.000 euros.
Los datos acumulados en el conjunto de Castilla-La Mancha permiten una valoración más adecuada del tamaño que el sector tiene y de la proporción que destina para satisfacer la demanda de los consumidores estadounidenses.
A lo largo del ejercicio 2018, la comunidad autónoma vendió vino por 11,8 millones de euros a Estados Unidos. La cifra fue un 24,7% más baja que en el año anterior. El contexto positivo de incremento de las ventas de vino en terceros países (mejoró el 10% respecto a 2017), no repercutió en esta relación bilateral concreta.