El sector de vacuno de cebo asume pérdidas de 9,5 millones

La Tribuna
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El vacuno de cebo, con una importancia enorme en el tejido ganadero y empresarial del medio rural de CLM, especialmente en Talavera y comarca, ha asumido durante el confinamiento unas pérdidas millonarias tras la bajada de precios.

El sector de vacuno de cebo asume pérdidas de 9,5 millones

Castilla la Mancha cuenta con una gran representación del sector siendo Toledo la segunda provincia de España en número de cabezas con un censo medio por granja de 260 animales y cerca de 1000 granjas repartidas en toda la comunidad autónoma, especialmente en la provincia, informan desde Asoprovac en nota de prensa.
«Estas cerca de 1000 granjas, representan a un tejido ganadero de familias, autónomos y Pymes que vertebran el territorio rural de la comunidad autónoma castellanomanchega y que suponen un valor en creación de empleo directo e indirecto, riqueza y mantenimiento de la población en el medio rural».
Con la llegada de la pandemia de COVID 19 a España y la declaración del estado de alarma decretada por el gobierno en marzo de 2020, el sector de vacuno de engorde ha visto muy mermadas sus capacidades económicas. Los principales motivos de esta situación han sido, el descenso en las exportaciones desde animales vivos y el descenso en los sacrificios de terneros y terneras para el mercado interior.
Especialmente ha sido este último el que más ha podido pesar en  los resultados económicos de las explotaciones ya que, con las medidas de confinamiento, se cerraron los establecimientos de restauración, lugar de venta de las piezas de carne de mayor valor, y el consumo en hogares tuvo los vaivenes  propios de la incertidumbre en el abastecimiento propios de los primeros días de confinamiento. El sector vacuno de carne no ha dejado de estar trabajando diariamente para que, en los establecimientos de  venta a los consumidores, el abastecimiento de carne estuviera garantizado; asumiendo los riesgos  necesarios, implementando las  medidas de bioseguridad precisas  y habilitando procedimientos que  permitieran seguir trabajando en  las granjas y aprovisionar a las industrias cárnicas y tiendas de la materia prima necesaria.
La medida implementada del almacenamiento privado no ha tenido mucha repercusión, ya que es más rentable que los animales permanezcan vivos en las cuadras a expensas del ganadero. La comercialización de terneros se ha realizado con una caída de precios de animales para el sacrificio en España de 0.16 euros/kilo de canal en el precio de los machos, y de 0.30 euros/kilo de canal en el caso de las  hembras.
En los animales para la exportación a países terceros las caídas de los precios han sido de entre 0.14 y 0.27 euros el kilo vivo. Estas circunstancias de precios de venta  unidas a las ya propias de los costes de producción hacen que, según los cálculos con los datos publicados por las lonjas más representativas del sector (Binéfar, Mercolleida, Talavera, Extremadura y Salamanca) y de fuentes oficiales (MAPA y Consejería de Agricultura de Castilla la Mancha), el sector de vacuno de engorde de Castilla la Mancha se reparta unas pérdidas que se sitúan en los 9,5 millones de euros.