Aparece en Toledo una carta inédita de Cristobal Colón

EFE
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Estaba en el Archivo Histórico de la Nobleza, junto a otro documento en el que aboga por el entendimiento entre Castilla y Portugal en el reparto del nuevo mundo

Aparece en Toledo una carta inédita de Cristobal Colón - Foto: Ismael Herrero

El 3 de agosto de 1492 Cristóbal Colón salió del puerto de Palos de la Frontera con destino a las Indias, un viaje del que regresó con éxito, como se informa en una carta inédita que, más de cinco siglos después, ha visto la luz en Toledo.
La misiva se ha localizado en el Archivo Histórico de la Nobleza, especializado en la conservación y recogida de fondos nobiliarios, acompañada de un segundo documento que aborda la necesidad de entendimiento entre los reinos de Castilla y Portugal para hacerse con el control de los territorios descubiertos.
Se trata de dos cartas de carácter diplomático, escritas en portugués y dirigidas por el rey Juan II de Portugal a Fernando el Católico, en la primera de las cuales el monarca luso informa «sobre la venyda del almyrante de las Yndias» -como reza en castellano en el dorso- tras su llegada a Lisboa.
La directora del Archivo Histórico de la Nobleza, Aranzazu Lafuente Urién, explica, en una entrevista con la Agencia Efe, que son dos documentos «originales e inéditos» de los que, hasta el momento, se desconocía su existencia porque no estaban registrados en los inventarios.
Ambas misivas se han encontrado durante los trabajos de tratamiento técnico de los fondos de la familia Maldonado, que fueron depositados en comodato en este archivo en 2010 y a la que Lafuente agradece su confianza.
Subraya que estaban en el archivo de los condes de Villagonzalo, entre los documentos de Rodrigo Arias Maldonado, experto en leyes y miembro del Consejo Real de Castilla, del que los historiadores destacan que «no había asunto legal importante que no pasara por sus manos», enfatiza la directora.
Asegura que ambas cartas se pueden considerar el inicio de las relaciones diplomáticas entre Portugal y Castilla, que posteriormente darían lugar a la firma del Tratado de Tordesillas, en virtud del cual ambos reinos se repartieron las zonas de navegación y conquista del océano Atlántico y del Nuevo Mundo.
La primera misiva hallada -fechada el 3 de mayo de 1493- es el primer documento oficial en el que se dice que Colón ha llegado a tierra tras volver «con éxito» de su viaje a las Indias y, en ella, el rey Juan II señala que enviará a un embajador a la Corte de Barcelona.
«Muy alto y muy excelente poderoso príncipe hermano (...) llegó aquí, con fortuna de mar, a nuestro porto de la ciudad de Lisboa, don Cristóbal, vuestro almirante, que holgamos mucho de ver y mandar tratar bien por ser cosa vostra», traduce Lafuente Urién.
El otro documento, fechado el 23 de mayo del mismo año, es la continuación de las relaciones entre ambos reinos y en él se habla de la llegada a Lisboa de un embajador por parte de Castilla.
También de que el rey portugués da orden «para que ninguna carabela y navío de nuestros reinos y fuera de ellos vayan ahora y nuevamente donde Cristóbal Colón» y de que hay que parlamentar para «limitar los mares, islas y tierras vuestras y nuestras», según traduce la directora del archivo.
Resalta que cualquier información relativa a Colón es «muy especial» porque todo lo que existe sobre su historia y el descubrimiento de América es «muy parcial y residual», de manera que cualquier documentación que aparezca se considera «un gran hallazgo», que puede «dar pistas» sobre aspectos desconocidos.
Hace hincapié en que la primera de las cartas es del 3 de mayo de 1493 y no del 4 de marzo, como se pensaba inicialmente, y en que este cambio de fecha es «muy importante», ya que plantea la revisión de «muchas cuestiones».
Por ejemplo, recalca que «no tendría sentido» que el rey de Portugal avisara el 3 de mayo de que iba a mandar a la Corte de Barcelona a un embajador cuando, según la historiografía, este embajador estaba en Barcelona el 3 abril.
Y continúa indicando que también «llama poderosamente la atención» cómo en veinte días -la diferencia de una misiva a otra-, pudieron ir los embajadores de Lisboa a Barcelona y viceversa, en pleno siglo XV.
Remarca las dificultades para averiguar la procedencia de las cartas porque aparecieron junto a otros documentos de la época que han tenido a los expertos «muy despistados».
Pero, finalmente, se ha conseguido identificarlas y se han presentado en el acto conmemorativo del 525 aniversario de la firma del Tratado de Tordesillas, que tuvo lugar el segundo fin de semana de junio en esta localidad vallisoletana.
Un tratado firmado el 7 de junio de 1494 que permitió a estas dos grandes potencias internacionales repartirse el ‘nuevo mundo’.