Las demanda de asistencia por droga «desborda» a Pretox

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Las demanda de asistencia por droga «desborda» a Pretox - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El alcohol y el cannabis siguen siendo la primera causa de adicción a la que se enfrentan pero alertan contra el mal uso de la tecnología y el juego on-line

26 de junio, Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, se acercó a la mesa petitoria instalada por Pretox en la calle Arco de Palacio para expresar su respaldo a una asociación que se encarga de dar ayuda sicológica, social o jurídica a las personas que han caído en la drogadicción y a sus familiares. La edil de Igualdad, Juventud y Participación Ciudadana, Inés Sandoval, destaca «el magnífico trabajo» que Pretox hace en la prevención y recuerda que su departamento municipal tiene un convenio para llevar esta campaña educativa a los colegios de la capital.

La Asociación para la Prevención y Ayuda al Toxicómano cumple 32 años de vida en Toledo y en 2018 ha atendido a 211 personas. El alcohol y el cannabis son las sustancias más consumidas y la edad de empezar con la droga son los trece años. Rosa María Sánchez Salazar, presidenta, y Susana Moreno Otero, coordinadora, comentan que en Pretox están desbordados porque solo cuentan con tres trabajadores y no dan abasto para la demanda, por lo que necesitarían más ayuda de la Administración.

Pretox ofrece diferentes programas de atención integral, apoyo social individual, inserción laboral, ayuda sicológica a pacientes y familiares y prevención para adolescentes y sus familiares. Susana Moreno alerta sobre las apuestas on-line que van a dar muchos problemas a corto plazo y recuerda que ya se produce con las nuevas tecnologías por lo que es aconsejable que los padres pongan una normas y límites (horarios, fomentar otros modos de entretenimiento) y que ellos mismos lo respeten.

Por su parte, Sandoval considera que es una de las acciones más importantes que realiza la Concejalía de Juventud porque el consumo comienza en la adolescencia, cuando se está formando la personalidad y también por el riesgo neurológico que conlleva esta práctica.