Expertos piden mayor implicación en la defensa del Tajo

A.D.M.
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La Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo cumple tres años. Su concentración de ayer fue virtual e incorporó una mesa redonda de especialistas del Grupo de Investigación de la UCLM

Expertos piden mayor implicación en la defensa del Tajo

El estado de alarma no ha impedido a la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo -que ayer, 19 de mayo, cumplía tres años- volver a manifestar, ahora virtualmente, sus protestas por el trato que recibe el río. En esta ocasión, se sumó a los testimonios de sus integrantes una mesa redonda del Grupo de Investigación del Tajo, un encuentro virtual organizado por UNED Guadalajara y mantenido por Enrique San Martín, Nuria Hernández-Mora y Beatriz Larraz. Estos tres especialistas y docentes universitarios examinaron la problemática a la que se enfrenta la cabecera alta del río, exponiendo sus conclusiones en: El Tajo, su cuenca alta y el Trasvase: hidrología e impactos socioeconómicos. Aunque centradas en los pueblos ribereños de los embalses de Entrepeñas y Buendía, entre las provincias de Guadalajara y Cuenca, algunas de estas claves serían aplicables a cualquier otro territorio regado por sus aguas, comenzando por la necesidad de una mayor implicación por parte de la sociedad.
Mayor presión ciudadana traería consigo mayor voluntad política, algo que permitiría modificar las reglas de explotación de las aguas de estos embalses mediante la fórmula de un real decreto, según ha expuesto Antonio de Lucas Sepúlveda en su reciente tesis doctoral (Universidad de Alcalá), centrada en el aprovechamiento de los excedentes de la cuenca del Tajo. Según Beatriz Larraz, matemática y economista, profesora de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, es primordial para los municipios de la zona mantener una lámina de agua constante, y regular su conservación no en mínimos de 400-500 hectómetros cúbicos, sino en 1.000-1.200, al menos. De hecho, es la propia Directiva Marco Europea del Agua quien establece la necesidad de apostar por una planificación hidrológica equilibrada.
Con esta idea está de acuerdo Enrique San Martín, profesor de Economía Aplicada de la UNED, para quien el estado actual de los pueblos ribereños de Entrepeñas y Buendía es «una historia de oportunidades perdidas y desarrollo frustrado». Es así desde que el Trasvase Tajo-Segura ha impedido a estos enclaves de Cuenca y Guadalajara unas posibilidades de aprovechamiento turístico de las que sí han disfrutado, por ejemplo, municipios madrileños como Pelayos de la Presa o San Martín de Valdeiglesias, ribereños de otro embalse contemporáneo a los de Entrepeñas y Buendía, el de San Juan. «La solución entre dos partes no debería ser preocuparse por maximizar los beneficios de solo una de ellas», continuó el profesor de la UNED, en referencia al aprovechamiento del Trasvase Tajo-Segura en tierras del sudeste.
Sin posibilidades turísticas y con un sector agrario muy poco productivo, son pocos los recursos de crecimiento que quedan a estos pueblos de Guadalajara y Cuenca, que la baja actividad económica y la reducida renta per cápita abocan a una mayor despoblación. Por el contrario, añade Beatriz Larraz, que ha estudiado la demografía tanto de estos municipios como de los pueblos madrileños ribereños del embalse de San Juan, estos últimos han contado con importantes beneficios.