1.055.912 denuncias por agresiones y sólo un 0,00075% falsas

C.M
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1.055.912 denuncias por agresiones y sólo un 0,00075% falsas - Foto: David Pérez

El Consejo de la Mujer aseguró que «no se puede consentir ni defender a quien pretenda derogar El Pacto Estatal contra la Violencia de Género o las leyes autonómicas relativas a esta materia»

La Vega ha vuelto a ser lugar de encuentro de quienes no cejan en mantener viva una reivindicación que debe ser «de todos». Como es habitual cada primer martes de mes, siendo la de ayer la primera concentración del recién inaugura año, María José y María Jesús -de Onda Polígono y ‘La Cornisa’- abrieron manifiesto recordando que 2018 finalizó «con 47 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, 975 desde 2003», y que 2019 ha comenzado con una mujer asesinada por su pareja. Eso, claro está, sin contar con las mujeres que han sido asesinadas por hombres desconocidos o de su entorno, «tan sólo por ser mujeres».
Y puesto que este año es electoral, el Consejo de la Mujer apostó por la lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres, contra la violencia de género o la defensa del aborto y la maternidad, por encima de otras diferencias ideológicas». De ahí que afirmaran «no consentir ni defender ni apoyar a quien pretenda derogar El Pacto Estatal contra la Violencia de Género o las leyes autonómicas relativas a esta materia, en lugar de dotarlas de más medios y mejorarlas».
Y es que estás acciones «intentar vejarnos, despreciando nuestra lucha y la de muchos hombres que están a nuestro lado, denominándola Ideología de Género, cuando la verdadera y negativa Ideología de Género es la que ha venido desarrollando, a lo largo de la historia, en muchas partes del mundo, el machismo dominante». Quizá, apuntaron, porque «ese elitismo excluyente lo que demuestra es el miedo e inferioridad ante la mujer, migrantes, homosexuales, bisexuales o transexuales».
En este punto, y ya que «se repite como un mantra lo de las denuncias falsas» -por parte de quienes limitar los derechos logrados hasta la fecha en esta materia, las voces elegidas por el Consejo de la Mujer aportaron, con claridad, los datos recogidos en el último informe del Consejo General del Estado que acredita que «entre 2006 y 2016, del 1.055.912 denuncias por agresiones machistas, se investigó por denuncia falsa el 0,18%, 194 casos; y se condenaron 79, es decir, el 0,00075%».
Así, y puesto que «las cifras son tozudas y muy claras», añadieron que «en 2017 los Tribunales Superiores de Justicia dictaron 1.057 órdenes de protección a hombres por violencia doméstica y a 26.044 mujeres por violencia de género. De hecho, el Consejo del Poder Judicial señala en un informe «que entre 2008 y 2015 fueron asesinados, por sus parejas o ex parejas, varones o mujeres, 58 hombres y 488 mujeres, todas por hombres. Cincuenta y ocho frente a cuatrocientas ochenta y ocho. Un 12% frente a un 88%». A ello se suma que el Ministerio del Interior indica «que entre 2010 y 2012, 17 hombres y 121 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas», lo que supone «un 12% frente a un 87,7%».
la objetividad de los datos. Los datos evidencian una realidad objetiva ante lo que «la sociedad tiene que entender, como hacen muchos hombres que asumen las reivindicaciones feministas, que cuando una mujer tiene miedo de caminar sola por la calle, sobre todo a determinadas horas, subir en un ascensor con un desconocido o cruzárselo en la escalera, es porque hay un problema de género que hace vulnerables a las mujeres frente a los hombres». Y que esto, «va también en perjuicio de los propios hombres que respetan a las mujeres y defienden la Igualdad y una vida sin violencia contra las mujeres».
Porque «no es no. Sin un sí, es no», repitieron una vez más «a todos esos machistas que niegan que exista violencia de género y otro tipo de violencia hacia la mujer, como la desigualdad salarial y social, sexismo, los abusos sexuales o la violación».
Tomaron las palabras de Lucía Méndez -en ‘El Mundo’- para denunciar que «mezclar realidades distintas no es hablar claro, mezclarlo todo es aprovecharse de la tragedia de muchas mujeres para fines electorales». Para fines, añadieron, «electorales espurios y equivocados».