Miedo al contagio

SPC
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Los líderes regionales se mantienen en alerta por el temor a que el éxito que ha cosechado Vox en los comicios andaluces se pueda extrapolar a la cita autonómica y municipal de mayo

Miedo al contagio

La inesperada irrupción de Vox en el Parlamento de Andalucía con 12 escaños ha puesto en alerta a presidentes autonómicos y alcaldes de uno y otro signo, que tienen que pasar por las urnas el próximo mes de mayo y que temen que el éxito de la formación de Santiago Abascal se extrapole a sus comicios.
Pocos son los que en público, eso sí, se atreven a mostrar su pánico ante la posibilidad de que la fuerza populista, que curiosamente apuesta por la centralización del Estado y la supresión de las comunidades, se convierta en partido bisagra para la formación de Gobiernos regionales y locales. De cara al exterior, la cosa cambia y las consignas están claras: desde el PSOE y Podemos se avisa de los riesgos de la consolidación de este partido en el tablero político español; el PP, por su parte, apuesta por negociar en Andalucía, pero restan importancia al posible auge de la ultraderecha de cara al futuro; y Ciudadanos se mantiene en una posición de perfil, sin criticar a la formación de Abascal, pero, a la vez, excluyéndola de un posible pacto para desalojar a Susana Díaz del Palacio de San Telmo.
«Como está por ver lo que pasa con ese partido tendremos tiempo de ir hablando de ellos», señala, por ejemplo, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, que descarta referirse a Vox como «extrema derecha», al tiempo que señala que «inquietantes» es una palabra que «puede definir bien los extremismos» políticos en España en lugar de «peligrosos».
Tampoco teme «nada» su homólogo riojano, José Ignacio Ceniceros, que pide que se respete la decisión en las urnas de los andaluces y que apunta que su preocupación hoy por hoy es «seguir trabajando por sus ciudadanos». «Cuando lleguen las elecciones (en referencia a las autonómicas y municipales de mayo) allí estaremos», añade.
El presidente de Murcia, Fernando López Miras, considera que el «límite» de su partido ante posibles pactos postelectorales está en la Constitución y el ordenamiento jurídico, y, a su juicio, las propuestas de la formación populista está «dentro de esos límites». No opina, eso sí, sobre el hipotético aterrizaje del partido derechista en su Parlamento regional con la excusa de que la «volatilidad del voto cambia por días».