Hidalgo lamenta la "muy mala gestión económica" del PP

Leticia G. Colao
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El concejal de Hacienda, Luis Enrique Hidalgo, acusa al anterior equipo de Gobierno de gastar el presupuesto del presente año en los primeros meses y ahora sufren falta de ingresos

Hidalgo lamenta la "muy mala gestión económica" del PP - Foto: Manu_Reino

La Corporación Municipal de Talavera ha aprobado la cuenta general del ejercicio 2018 con los únicos votos a favor del Grupo Popular, al ser un presupuesto elaborado por ellos el pasado año, y la abstención del PSOE, Cs y Vox. Salió así adelante contando además con los informes pertinentes para remitirla ahora al Tribunal de Cuentas para su fiscalización.
Sin embargo, aunque los números del pasado ejercicio fueron el origen, el debate de este punto se centró en la situación actual de las arcas municipales y los 7,7 millones que se adeudan en más de 4.000 facturas. Al mismo solo entraron el portavoz del PP, Santiago Serrano, que defendía la labor del anterior gobierno popular, y Luis Enrique Hidalgo, como nuevo concejal de Hacienda que, por el contrario, calificó de «muy mala gestión económica» la realizada en las dos últimas legislaturas «lo que ha dejado a la ciudad en el estado en que se encuentra actualmente y que les ha llevado a los resultados electorales obtenidos», dijo.
Hidalgo rebatió las justificaciones ofrecidas por Serrano por las que la economía municipal se encuentre sin liquidez, insistiendo en el nuevo programa de contabilidad que paralizó el pago o la falta de tiempo antes del periodo electoral para solicitar una operación de préstamo. El concejal de Hacienda, que realizó su primera intervención en un pleno municipal, se mostraba más cómodo según avanzaban sus palabras, asegurando que «hablar de nefasta gestión puede ser incluso quedarme corto» y lo cambió por «inoperancia, dejación de funciones, pasividad y absoluta descoordinación en la política presupuestaria». Así, remató, «los lodos de esta mala gestión, nos han llevado a los barros actuales».
El edil de Hacienda recordó al jefe de la oposición del PP que ya en abril, antes de que se iniciara el cambio en el programa de contabilidad, el Ayuntamiento debía dos millones de euros a proveedores que han crecido en cinco más en los últimos meses. Y que si el problema fuera este programa informático, una vez instalado se hubiera comenzado a abonar lo debido, mientras que las facturas «en fase P, de pago, están amontonadas porque no hay liquidez para abonarlas».

Los populares se defendieron de las acusaciones del Gobierno asegurando la existencia de «muchas dudas» del nuevo equipo de García  Élez y sin dejar de mirar «hacia lo que ha hecho el anterior», dijo Serrano, por lo que les invitó a «ponerse las pilas porque hay mucho que hacer más allá de lamentos y quejas».