Punto de oro y de sabor agridulce

Área 11
-

2
FC Cartagena
2
CF Talavera
Finalizado
El CF Talavera empata, con goles de Samu Corral y de Reguera, en el campo de un líder, Cartagena, ante el que se adelantó en dos ocasiones

Sergio Martínez pugna con un jugador del Cartagena. - Foto: Iván Urquízar (La Opinión)

El CF Talavera consiguió sumar a domicilio un meritorio y muy justo empate que seguro tendrá una valoración desigual. La igualada sin duda tiene sabor a victoria por producirse en feudo del todopoderoso líder FC Cartagena, pero a buen seguro que a algunos le quedará un sabor agridulce porque los blanquiazules jugaron un gran fútbol, lograron adelantarse por dos veces en el marcador y porque además consiguieron hacerle dos goles a un Marc Martínez que hasta la fecha sólo había encajado otros dos.
No se había cumplido un minuto de juego cuando el Cartagena tocaba y tocaba desde el saque de centro hasta llegar a culminar una primera peligrosa jugada de ataque con un disparo duro de Rodrigo que se estrelló en el lateral de la red muy cerca de la escuadra de un Óscar Santiago que se llevó un buen susto de buenas a primeras. Después ya sea por la inquietud vivida o por la teórica superioridad del líder de grupo, los visitantes se replegaron en su parcela y apenas si tuvieron posesión de pelota durante los primeros diez minutos de juego, obligados a defenderse casi en exclusividad de un Cartagena que botó dos peligrosos córners a cargo del especialista Verza.
Sin embargo en el diez los visitantes consiguen llegar a la cocina rival, donde Zamorano gambetea con pausa en el costado izquierdo muy cerca de la línea del área grande, levanta la cabeza y saca un centro medido al segundo palo que Samu Corral remacha a la red con la testa. Los talaveranos daban la sorpresa en Cartagonova y se adelantaban con un tempranero tanto.
El gol equilibró las fuerzas y en el siguiente tramo un Cartagena medio grogui vio como un rival crecido le disputaba de tú a tú el cuero e incluso le amedrentaba con constantes acercamientos peligrosos, especialmente con un Zamorano muy activo, un Julio Cidoncha punzante y un Jonxa Vidal explosivo por el carril izquierdo. Así, cumplida la primera media hora de juego el once de Fran Alcoy tenía maniatado a un líder que no encontraba espacios, le costaba horrores acumular posesión, no había llegado más a portería y ni siquiera había pisado área rival.
En el tramo final del primer periodo, acaso motivado por un fuerte choque entre dos jugadores en una pelota dividida que paró el juego unos minutos, el ritmo de partido se apaciguó un poco y el Cartagena consiguió estirarse más. El Talavera no sufría pero a tres de la conclusión los locales volvían a llegar después del acoso incial, con una jugada larga y embarullada donde la pelota le llega a Lucas de Vega en el pico izquierdo del área grande, el atacante se perfila para su pierna buena hasta soltar un derechazo con rosca al palo largo de la portería de un Óscar Santiago que estira su vuelo pero sin poder evitar que el balón se cuele en su red.
El reinicio se demoró por un problema en la red de la ahora portería local, pero en cuanto el cuero rodó pronto se pudo observar que el choque había cambiado. El Cartagena se hizo con el control de la pelota y antes de cumplirse el minuto cinco Quim Araújo completamente solo, muy centrado y casi a bocajarro muy cerca del área chica, perdonaba rematando de cabeza al cuerpo de un Óscar Santiago que rechazó como pudo.
En la siguiente fase el Cartagena apretó a un Talavera arrugado y, sobre todo, monopolizó la posesión de la pelota. Así cumplido el primer cuarto de hora el juego cartagenero se asemejaba a un asedio en toda regla, donde sin llegar a generar ninguna realmente clara se mascaba el gol en cada llegada. Y sin embargo rondando el veinte en una acción aislada Cristian Fernández tras un buen recorte al central se quedaba sólo ante un Marc Martínez que salvaba el gol cantado sacando a la esquina. No sólo eso, un minuto más tarde Expósito robaba en salida de pelota y su pase al punto de penalti no conseguía embocarlo a puerta Cristian Fernández.
Se atravesó entonces por una bonita fase de mucha pelea y constantes acercamientos, fundamentalmente locales, hasta que rondando la media hora los talaveranos volvían a la carga y el rechace de la zaga negra a la frontal locazaba Reguera con un disparo de media volea enganchado al palo imparable para Marc Martínez. Restaban diez minutos de defensa a ultranza para lograr la proeza, pero apenas cuatro más tarde el recién ingresado Siafa aprovechaba uno de los pocos despistes amarillos y empataba el partido por segunda vez. Ahora quedaban poco más cinco minutos de sufrimiento total para no volverse a Talavera de vacío después de tan gran partido.