Con el cajón de Vanesa, todos tocan en Parapléjicos

L.G.E.
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Cuando salió de Parapléjicos, Vanesa Lledó quiso retomar su carrera de percusionista y cantaora. Pensando en ella, Pepe Abellán diseñó cajones para tocar sobre sillas de ruedas. Esta tarde han sonado fuerte en Toledo

Los sonidos graves del cajón flamenco se sacan del centro. Lo explica Vanesa Lledó, que anima a todos los participantes en un taller de cajón adaptado a que prueben cómo suena. Y cuando no llevan ni dos minutos tocando, les anima a seguirla como una directora de orquesta haciendo un redoble que va in crescendo en función de lo que levante sus brazos.
Tras sufrir una lesión medular, Vanesa tuvo que pasar una larga temporada en Parapléjicos y a la salida retomó el camino de la música. «Soy percusionista y cantaora», confiesa, «es mi pasión y a lo que me he dedicado toda mi vida, no sé hacer otra cosa». Pepe Abellán diseñó para ella un cajón que pudiera tocar sin tener que sentarse sobre él, sino que se lo puede poner sobre las rodillas.
La pareja de Vanesa Lledó, que es el guitarrista Vasco Henández, cuenta que «el cajón adaptado es más pequeño, con la salida de sonido por otro lugar y permite que las personas puedan divertirse sin el miedo de caerse o sentirse más torpes». El creador del cajón adaptado, Pepe Abellán, ha llevado esta tarde a Parapléjicos diversos modelos. «La idea era que la gente, sin necesidad de tener que sentarse en un cajón, sino que sentada en su propia silla, pudiera tocar», explica.

Con el cajón de Vanesa, todos tocan en Parapléjicos
Con el cajón de Vanesa, todos tocan en Parapléjicos - Foto: VÁ­ctor Ballesteros
De esta forma, gracias a la voluntad de Vanesa Lledó de seguir con su carrera musical y a la creación de Pepe Abellán, su cajón lo pudieron tocar esta tarde todos los que quisieron participar en un taller de dos horas en los jardines de Parapléjicos. Había de diversas edades y los organizadores prometieron que sobre todo iban a pasárselo bien, aunque también saldrían del taller conociendo algunos de los parámetros básicos de este instrumento e incluso «tocando algún ritmito de flamenco, de batería», expuso Pepe Abellán.
El taller de cajón adaptado forma parte de la iniciativa ‘Creando Molinos’ (Making Windmills), que continúa el sábado con un concierto en el Círculo del Arte de Vasco Hernández a la guitarra. Es un concierto solidario, pues la mitad de lo que se recaude irá a la investigación en lesión medular.
«Es un pedazo de concierto», avanza Vanesa, que quizá no tarde mucho en subirse también a las tablas. «En breve espero poder estar en activo en los escenarios, disponible para poder hacer giras», comenta, «espero en breve continuar, tal y como estaba antes, si no mejor».