Tornerías espera a la adjudicataria que debe transformarla

C. M.
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Tornerías espera a la adjudicataria que debe transformarla - Foto: Yolanda Lancha

El objetivo de la intervención, firmada por AMA Arquitectura, aboga por devolver al conjunto la posibilidad de ser utilizado como espacio en el que desarrollar actividades vinculadas con la artesanía

La presentación pública del Proyecto Básico y de Ejecución de las Obras de Rehabilitación Integral de la Mezquita de Tornerías de Toledo tuvo lugar el pasado mes de febrero, en el inmueble propiedad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que, una vez remodelado, retornará a su carácter público como Centro de Promoción de la Artesanía. Tal y como adelantó en este encuentro la consejera del área, el Ejecutivo regional publicó en el Diario Oficial de CLM -24 mayo- la licitación del contrato de obras de rehabilitación integral de la Mezquita de Tornerías de Toledo para destinarla a su uso como centro de promoción de la artesanía de Castilla-La Mancha.
Con un presupuesto base de  985.717,38 euros (sin impuestos), un valor estimado de 1.182.860,86  euros, y un plazo de ejecución de 14 meses, las  obras  proyectadas «devolverán al conjunto la posibilidad de ser utilizado como Centro  de Artesanía, en el que desarrollar actividades vinculadas con este  sector tan relevante en la economía local y regional».
Así consta en el documento rubricado por Francisco Javier Alguacil San Félix y Luis Moreno Domínguez -AMA Estudio de Arquitectura- en el que se aboga por facilitar la realización de «exposiciones temporales, muestras de artesanos, talleres de divulgación y formación, áreas de trabajo en coworking, zona de venta, biblioteca y sala de conferencias». De igual manera, la intervención atenderá a la importancia del monumento instando a su visita «mediante una adecuada restauración y puesta en valor, empleando para  ello una correcta metodología de tratamiento y restauración patrimonial».  
Para ello, los arquitectos redactores de la actuación, estructuran el edificio en distintos niveles para generar la «diafanización del espacio conectando todas las partes de cada una de las plantas», porque no hay que olvidar que el inmueble es «una superposición de varios» distribuido en torno a cuatro niveles tanto históricos como de nueva construcción.
Por todo ello, en el nivel situado a la altura de la Calle Tornerías se ubicará el acceso principal y espacio de recepción, para pasar a un control de acceso-información y a la tienda «sobre unas pasarelas de vidrio dotadas con iluminación y mobiliario específico».
En la siguiente planta, la de la Mezquita con una salida hacia la Plaza del Solarejo, el templo islámico contará con un espacio para exposiciones temporales aprovechando la cobertura del patio actual, mientras que en la planta primera del edificio nuevo se dedicará a zona administrativa y área de trabajo en coworking.
Por último, en la última planta -de terrazas y zonas exteriores- además de la zona de escalera, ascensor, aseos y almacén, se cubrirá el espacio para albergar una gran sala destinada a almacenamiento y exposición de publicaciones de producción propia, biblioteca y que también hará las veces de espacio para conferencias y aula de estudios.
propuesta arqueológica. La propuesta contempla «continuar y completar, en la medida de lo posible, la investigación arqueológica ya comenzada». Para ello, y ya que en la planta baja se han descubierto esclarecedores restos arqueológicos, se pretende «realizará una excavación sistemática en área, en principio, hasta las cotas de implantación del edificio tardoantiguo». Esto es, aproximadamente dos metros por debajo del nivel de la calle Tornerías, con el objetivo de «poner estos restos en valor mediante su limpieza y consolidación» y «facilitando su acceso mediante la colocación de una escalera de servicio de uso restringido».
 Todo para seguir aumentando el conocimiento de un conjunto integrado por un edificio conocido, el de la mezquita, y otro «menos conocido en la planta baja porque tradicionalmente se había interpretado como cisterna romana». Una identificación errónea, apreció Arturo Ruiz Taboada, ya que el trabajo de investigación ya realizado ha posibilitado confirmar que se trata de «un edificio monumental de características concretas situado genéricamente en el mundo antiguo», dado que «todavía desconocemos la fecha exacta de su fundación».
Y puesto que sí apunta, el arqueólogo, que este edificio posee «una seña constructiva representada por la tipología de sus arcos, que no son de medio punto, y sí de herradura», el marco visigodo aparece como ámbito de contextualización al alejarse las estructuras «del mundo romano y del medieval andalusí clásico». La próxima fase de excavación será, por lo tanto, propicia para «tener una idea bastante aproximada de los que debió ser».
Se retomará la excavación hasta las cotas de implantación del edificio tardoantiguo.