10 años tras el 20-J «sigue la pésima gestión de los ríos"

Leticia G. Colao
-

El presidente de la Plataforma en Defensa del Tajo y el Alberche dice que el marco legislativo «ha ido a peor» en los últimos 10 años y continúa el trasvase, aunque como positivo destaca la sentencia del Supremo y la concienciación ciudadana

10 años tras el 20-J «sigue la pésima gestión de los ríos"

Han pasado casi 10 años de aquella histórica manifestación que reunió en Talavera el 20 de junio de 2009 a 40.000 personas pidiendo justicia para sus ríos, el Tajo y el Alberche. Una década después, aquel simbólico río humano convocado por la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche procedente de toda la cuenca del Tajo en España y Portugal, se recuerda como un hito de la historia reciente de la ciudad pero, realmente, no ha supuesto cambios significativos ni positivos para la gestión de los ríos y por supuesto, tampoco ha traído el anhelado fin del trasvase Tajo-Segura.
El presidente de la Plataforma talaverana, Miguel Ángel Sánchez, se situó en primera fila aquel 20-J junto al cofundador del colectivo Miguel Méndez. Junto a ellos, el entonces presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el actual, Emiliano García-Page; importantes dirigentes del PP en Castilla-La Mancha, sin Cospedal; José Francisco Rivas, alcalde talaverano, además del entonces líder de la oposición, GonzaloLago, y buena parte de los representantes políticos de toda la región.
No sólo ellos, sino que miembros de organizaciones culturales, sociales, sindicales y económicas, de vecinos, agrarias o ecologistas a lo largo del cauce del río más largo de la Península se dieron cita en Talavera, dejando muestra de su presencia mediante cientos de banderas y pancartas con peticiones a favor de agua en cantidad y calidad.
De poco o casi nada ha servido, más allá de la concienciación ciudadana sobre el nefasto estado del río, o de la «histórica» sentencia del Tribunal Supremo, respuesta también de la lucha de una ciudad y sus colectivos que, por cierto, aún no se ha ejecutado.
Así lo recuerda Miguel Ángel Sánchez. En su opinión, diez años después no ha mejorado la gestión sino que, al contrario, «los planes de cuenca y el Memorándum han venido a dar una vuelta de tuerca más, a lo que se suma elPlan de Sequía del Alberche».
El último año de Gobierno del socialista Pedro Sánchez , «el más trasvasista» según la Plataforma, y su continuidad en La Moncloa, dificultan que la situación vaya a mejorar a corto y medio plazo. El presidente de la Plataforma de los Ríos considera que ningún gobierno «se atreve a aplicar la legislación europea en materia de agua» a lo que añade que «el marco legislativo ha ido a peor y no tiene visos de cambiar».

 

Nueva petición de agua. Igual sigue el funcionamiento del trasvase, del que recientemente se ha conocido la petición realizada por la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, que ha solicitado a la ministra para la Transición Ecológica el máximo permitido con el nivel 3, es decir un nuevo trasvase de 20 hectómetros cúbicos, todo ello después de las restricciones en el riego a los regantes del Canal Bajo del Alberche, y de que en el Segura se cuente con una reserva récord de agua almacenada del Tajo, explica Sánchez. Por ello, dice, «podíamos esperar un guiño» del Ejecutivo central que parece no llegará.
El Gobierno de España tiene en sus manos ejecutar ya la sentencia del Supremo que reclama los caudales ecológicos en Talavera, Toledo y Aranjuez. La falta de ellos, añade, «condenan a la cabecera del Tajo a un delito hidrológico» y al resto  del río a la práctica paralización de sus aguas.
Es lo que ocurre en Talavera, con «un río parado, muerto, con calidad mala y caudal bajo» donde apenas corren 9-10 metros cúbicos por segundo que, de utilizarse para riego probablemente desde julio, bajará hasta los 5-6 metros cúbicos por segundo. Todo ello, agravará el problema de la plaga de mosquitos que ya puede verse a plena luz del día y que incluso se mantiene a pesar de la bajada de temperaturas.
Con algunos «hechos históricos» como la sentencia del Supremo y la misma manifestación y concienciación ciudadana, pero sin grandes cambios en la administración y gestión de la política hidráulica, la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche asegura haber cumplido con su compromiso. «Hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano» aunque ha faltado «voluntad política», destaca.