Para desescalada asimétrica, la de los negocios toledanos

L.G.E.
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En San Telesforo ven que su problema no es el aforo, sino que no vengan turistas. En Casa Zapico piensan abrir para junio. En el taller de Automotor augurán atracón por las ITV. En Opticalia dicen que nadie entra a comprar gafas de sol

Para desescalada asimétrica, la de los negocios toledanos

«El problema no será la capacidad de apertura, sino que nuestro cliente es turista»

Para desescalada asimétrica, la que van a hacer los negocios de la provincia. Incluso dentro de un mismo grupo, la reapertura se irá haciendo de manera diferente en función del tipo de local y de dónde está ubicado. Eso es lo que ocurrirá con San Telesforo y Junquera Medina Hermanos, que tiene un obrador, dos tiendas en la capital de la provincia y el restaurante Foro Toledo con terraza en Zocodover. En lo que coinciden todos sus negocios, es que han tenido que paralizar su actividad durante el confinamiento y acogerse a un ERTE.
Juanma Albelda, su administrador, cuenta que por donde empezarán a reabrir será por la tienda que tienen en el Mercadito Plaza de España en Ronda de Buenavista, un comercio más orientado al consumo local. «Más allá de la reducción del consumo derivado de la crisis general, esperamos que nos permita mantener un mínimo de actividad», expone. Aun así, no tenían pensado abrirla mañana ni aunque Toledo pasara a fase 1, algo que no ha ocurrido. Dice que también estaban pendiente de que se despejaran ciertas dudas jurídicas sobre la financiación ICO o sobre los ERTE, algo que parece que se esta empezando a aclara
Albelda señala que el obrador de pastelería y confitería tenía casi la mitad de su producción enfocada a clientes de hostelería tanto de restaurantes de Madrid como de Toledo. «Todavía están en la situación que están, ya veremos cómo es su desescalada», apunta.
El grupo tiene su propio restaurante, Foro Toledo, con terraza en Zocodover. En este caso, explica que más del 90% de sus clientes suelen ser turistas y además con un peso importante de extranjeros. No solo le afecta las limitaciones para la restauración, sino también las de movilidad, primero las de provincias y luego la de países, para la que hay más incertidumbre aún. Ve bien que el Ayuntamiento estudie ampliar las terrazas y que la desescalada permita conforme se vaya avanzando que se amplíe el aforo a más del 50%. Pero eso no compensa su principal reto: «El problema ya no es tanto la capacidad de apertura del establecimiento por ley, sino la propia actividad de la gente y de nuestros clientes, que son en su mayoría turistas».
Esta exposición al turismo también afecta a su tienda de mazapanes y dulces que tienen junto a Zocodover. «Aplica tres cuartos de lo mismo», admite.

«Abrir solo la terraza al 50% es una muerte lenta. Esperaré hasta junio»

Les pilló el Estado de Alarma con todo el pedido en el restaurante listo para la actividad del fin de semana, que es cuando más comidas dan. «Nos pilló a tope y tuvimos que pedir cinco congeladores, que tenemos hasta arriba de producto», cuenta a La Tribuna Javier Zapico García, gerente propietario de Casa Zapico, un restaurante asturiano que está en el término de Bargas. Añade que sí que dejaron cosas pensando que  primero el confinamiento iba  a ser de 15 días y que luego tuvieron que ir por ellas. Además ha tenido que volver al establecimiento regularmente para comprobar que las cámaras funcionan bien.
El mantenimiento de Toledo en fase 0 no le trastoca los planes más inmediatos a Javier Zapico porque no tenía previsto abrir su terraza en fase 1, aunque así lo permite la normativa, siempre que no supere el 50% de aforo. «Abrir solo la terraza al 50%no compensa a nadie, no es negocio», apostilla, «es una muerte lenta». Aun así, cree que cada negocio tiene que echar sus cuentas y calcular si le puede resultar medio rentable, teniendo en cuenta los gastos que supone reabrir.  
En su caso está pensando ya más en la fase 3, aunque reconoce que hay cierta incertidumbre sobre las normas de higiene y aforo que habrá que cumplir entonces. «No se sabe las normas o si las cambiarán», señala, «hay normas que no tienen mucho sentido, pero hay otras que sí».
Por eso, trabaja ya en un horizonte de reapertura de cara al próximo mes. «Voy a esperar a junio, aunque también es cierto que esto hay que empezara moverlo e intentar abrir, que funcione y no solo la hostelería, sino todo un poco», señala. Aunque asume que los meses de julio y agosto van a ser malos en comparación con otras temporadas, hay que «intentar trabajar» y además recuerda que «las ayudas se van a acabar y hay que tirarse al río».
Aunque Asturias sí entra mañana en fase 1, lo que le interesa al negocio de Casa Zapico es que vayan avanzando en la desescalada Toledo y Madrid. Javier Zapico explica que muchos de sus clientes vienen de Madrid, especialmente los fines de semana, así que depende mucho también de que se permita la movilidad entre ambas provincias. Dice que algunos ya le están llamando casi semanalmente para saber cuándo abre. «Están deseando», apunta. También le ayudará que se reactiven los talleres y concesionarios que abundan en su zona. 

«La gente viene porque se le han roto las gafas, no a comprarse unas de sol»

Las ópticas han podido seguir abiertas durante el confinamiento, pero la actividad que han tenido no ha sido la misma. «La gente está viniendo a cosas esenciales, que se les ha roto las gafas, por las pilas de los audífonos, las lentillas o porque se les ha acabado el líquido», explica a La Tribuna Manolo Cáceres, de Opticalia en Talavera. Apunta que no hay quien pide cita para hacer consumo de ocio. «Nadie se ha comprado unas gafas de sol», apunta.
Con dos centros en Talavera, uno en la plaza del Reloj y otro en Trinidad, Cáceres explica que durante la primera semana del Estado de Alarma pusieron un cartel avisando de que estaban disponibles para aquellas situaciones más urgentes y acudían cuando se les llamaba.
Después empezaron a abrir solo por las mañanas en un horario de 9:00 a 13:00. «No hacíamos prácticamente nada porque venía poca gente», reconoce. Aunque Cáceres apunta que también había que estar para recoger mercancía que les llevaban los transportistas. Eso ha tenido también sus implicaciones laborales. Explica que han tenido que activar un ERTE para los cinco o seis trabajadores que tenían, pues solo se había quedado uno al frente de cada local.
Señala que en esta última semana, ya de fase 0, había empezado a detectar «más ambientito en la calle», porque recuerda un escenario casi «catastrófico» en la primera quincena del Estado de Alarma. «Se ve a la gente que sale a la calle al banco, a hacer un recado, a pasear y se nota un poco más de movimiento, aunque no tiene nada que ver con lo que era normal, está a años luz», expone.
De cara a esta reactivación en Opticalia ya tenían planificado cómo abordar la entrada en fase 1, algo que como mínimo no ocurrirá en la provincia de Toledo hasta dentro de una semana como mínimo. Su idea para esa fase 1 era volver a abrir por la mañana y por la tarde y así rescatar a un trabajador del ERTE para cada una de las tiendas.
Cáceres señala que su idea es seguir trabajando mucho con la fórmula de cita previa e ir «dosificando» los clientes porque las medidas de higiene les acarrean más dedicación y tiempo. Explica que tienen que ir apartando todas las gafas que se va probando cada persona y luego desinfectarlas con agua oxigenada. También tienen que desinfectar el gabinete después de cada usuario.
La Tribuna habló con Cáceres cuando quedaban horas para saber qué provincias pasaban a la fase 1. En caso de que no le tocase a Toledo, como así ha sido, señaló que no darían el paso de abrir a jornada completa. «Seguiríamos como estamos», apuntó.

«Tendremos un mes de locura con muchas ITV y muchas revisiones»

El gerente de Citroën Automotor de Toledo, Rafael García Hernández, quiere mandar un mensaje de optimismo y de trabajo. «La gente que está en los ERTE que venga con ganas de comernos la tierra, hay que tirar para adelante con mucha leche», clama, «empezamos una nueva etapa, pero con más ganas y más ilusión que nunca».  
En su caso el taller lo han podido mantener abierto durante el confinamiento para dar servicio a aquellas personas dedicadas a actividades esenciales, como la sanitaria o la distribución. «Mandamos un vídeo a todos los clientes para decir que estábamos para atenderles en este momento tan necesario», señala, «hemos tenido abierto no por reporte económico, sino por dar un servicio porque hay que estar para lo bueno y para lo malo».
Cuenta que ha visto cómo poco a poco se ha ido perdiendo el miedo y la gente ha ido llamando a pedir cita previa al taller conforme se han ido también incorporando a su actividad. Y en la última semana, la preparatoria de fase 0, que como mínimo se va a alargar otra más en Toledo, ha notado ese incremento del movimiento día tras día. «Vamos teniendo más llamadas telefónicas, la gente se está animando mucho más», confirma, «en el caso del viernes, la afluencia de llamadas ha sido un 80% que el lunes».
García Hernández cuenta que también está a la espera de la desescalada para saber cuándo reabrirán lo servicios de ITV. En su opinión, ha sido un «error» que cerraran. Cree que, aunque fuera al 50% tenían que haber seguido para dar ese servicio a quienes seguían trabajando por ejemplo en el ámbito de la Sanidad o la distribución. Así se habría ido desbloqueando toda esa labor de inspección que cuando reabran se les va a acumular y que también notarán en los talleres. «Ahora no sería un caos, como lo será, que tendremos un mes de locura, de mucha ITV, muchas revisiones y nos tendremos que dar un atracón en pocos días», augura.
En Citroën Automotor también tiene negocio de concesionario. García Hernández cuenta que hubo gente que le pilló el Estado de Alarma cuando se acababan de comprar un coche y que todavía no han podido retirarlo. En su caso tienen unos sesenta vehículos en stock. «Ahora que el Gobierno está diciendo que tenemos que usar más el transporte privado, intentaremos ir sacando unidades con unas buenas campañas de precio», apunta.