Licitan la rampa de Río Tiétar tras meses enquistada

I.G.Villota / LT
-

El proyecto, aprobado en los presupuestos participativos de 2018, cuenta con una dotación de 75.000 euros y el plazo de ejecución de los trabajos es de tres meses. Estará a finales de verano

Licitan la rampa de Río Tiétar tras meses enquistada - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Es una de las obras que más polémica ha generado al final de la legislatura. Parecía que se iba a quedar en el limbo, pero finalmente será una realidad, tras iniciarse el procedimiento administrativo para su ejecución. El Ayuntamiento de Toledo ya ha licitado la construcción de una rampa peatonal en la calle Río Tiétar, del Polígono residencial, para salvar unas escaleras de aproximadamente dos metros que convierten este espacio en inaccesible.
El proyecto salió a licitación, según consta en el perfil del contratante municipal, el pasado 24 de mayo, tras meses enquistado, y después de muchas llamadas de atención del movimiento vecinal.
La obra fue aprobada con cargo a los presupuestos participativos de 2018, pero su ejecución se ha ido dilatando en el tiempo por diversos motivos, no siempre claramente explicados por el equipo de Gobierno local.
El proyecto cuenta con un presupuesto de casi 75.000 euros y el plazo de ejecución de los trabajos es de tres meses, según consta en el pliego de condiciones.
Las empresas interesadas en la construcción pueden presentar sus ofertas hasta el 14 de junio a las 14,00 horas, motivo por el que los trabajos estarán terminados previsiblemente a finales de verano.
En la actualidad existe la posibilidad de salva el desnivel de las escaleras bajando por la acera de la calle Guadarrama hasta el Parque Lineal, donde hay una rampa en principio accesible, pero este itinerario, dice el proyecto, «además de suponer un recorrido adicional cuestionable, finalmente no ofrece condiciones adecuadas desde el punto de vista de la accesibilidad para alcanzar la calle Tiétar».
La actuación. El problema con el que se encontró esta obra, explicó la concejala de Participación Ciudadana, Helena Galán, es que al final no se podía desarrollar como venía recogida en la propuesta de la Asociación de Vecinos El Tajo, porque la rampa en las actuales escaleras no tendría la pendiente legal. Ha habido que reformar el proyecto, y hacerlo ateniéndose al presupuesto aprobado de 75.000 euros.
De forma que será una rampa en dos tramos, con un descansillo en medio. Sale junto a la escalera, para volver a su lado al final. De esta forma, apunta Galán, no se pierde ninguna plaza de aparcamiento, lo que parece que era un problema argumentado por algunos vecinos del entorno para pedir al Ayuntamiento que no se desarrollara. Como mucho, apunta la concejal, habría que reordenarlas. Aunque lo que no se va a poder hacer es aparcar en la curva, algo que tampoco ahora se puede hacer legalmente.
A la hora de desarrollar el proyecto, los técnicos ya han revisado el talud. No será necesario asegurarlo, aunque sí será necesario un doble muro de contención, de ahí que la obra en principio se fuera de precio. Hay que quitar los ladrillos actuales, apuntalar el muro, hacer el doble muro y después la rampa.