El misterio del arma homicida sin filo todavía sin localizar

J.M.
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La tercera sesión se centró en describir el objeto utilizado para matar a Alberto. Salieron a relucir una espada, un destornillador, una llave Allen o una aguja de tejer

El misterio del arma homicida sin filo todavía sin localizar - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El médico forense y otros peritos citados ayer en la Audiencia Provincial contestaron a las innumerables preguntas de la Fiscalía, la acusación y las defensas sobre el objeto empleado para matar a Alberto Cambronera. La víctima presentaba una herida en la zona torácica de un centímetro de diámetro realizada con un instrumento cilíndrico con una punta más bien roma, o incluso plana; en todo caso, sin filo. «Es un objeto punzante, pero no con mucha punta. No tiene la característica de un arma cortante», dijo el experto.
Así, salió a relucir la posibilidad de que el instrumento usado fuera una aguja de tejer, un destornillador, una llave Allen, un punzón o una espada de las de «primera comunión». Sí dejó claro el forense que el objeto no se correspondía con ninguno de los aportados por la Guardia Civil.
La espada salió a relucir en la primera declaración de la pareja de la víctima mortal. Después, en un segundo testimonio, dijo que podía ser una aguja de tejer, instrumento compatible con la herida del cuerpo, que fue mostrada con diversas fotografías durante la tercera sesión del juicio. No obstante, el forense opinó que se decanta más por un destornillador que por una aguja de tejer.

El misterio del arma homicida sin filo todavía sin localizar
El misterio del arma homicida sin filo todavía sin localizar - Foto: VÁ­ctor Ballesteros
En este sentido, el personal de Criminalística se inclinó también por que fuera un destornillador o un punzón «probablemente redondeado», aunque tampoco descartó una aguja de tejer o una barra metálica. «Podemos descartar que fuera un objeto puntiagudo o afilado», coincidieron.
El médico forense, quien apuntó que es compatible la herida con el uso de un objeto sin mango, subrayó que el ataque fue intencionado. «Es poco verosímil que fuera una herida accidental», dijo. La lesión ocasionada hace necesario emplear una cierta fuerza para atravesar la piel.