La fiscal cambia la petición a homicidio con pena de 15 años

J.M.
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La fiscal cambia la petición a homicidio con pena de 15 años - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El ministerio pidió la supresión de que el crimen de Alberto Cambronera fue cometido «de forma sorpresiva e inopinada»

La fiscal ha dado un paso atrás en la acusación contra Avelino M. M. y ha rebajado la calificación de asesinato a homicidio, por lo que ha disminuido la petición de pena de prisión de 18 a 15, el máximo para estos delitos. En este sentido, modificó las conclusiones y suprimió la parte del escrito en el que detallaba que el presunto autor «con la evidente intención de acabar con la vida de Alberto Cambronera de forma sorpresiva e inopinada, y sin que éste tuviera capacidad de reacción alguna» le clavó el objeto punzo-contundente. Además, incluyó la prohibición de acercamiento a la pareja y a los dos hijos menores de edad por un periodo de 23 años. La acusación particular se ha adherido a este cambio.
La tercera sesión del juicio por el crimen ocurrido en la calle La Luz de El Carpio de Tajo hace ahora justo dos años, el 22 de mayo de 2017, se centró en los peritos. Precisamente, la intervención de los médicos forenses ocupó la mitad de las tres horas de duración. En ella, el experto indicó que la herida que presentaba Avelino M. M. es compatible con un arma blanca. Así, uno de los cuchillos localizados, propiedad del padre de la víctima mortal, contenía restos de ADN de él, y una mezcla de ADN en el mango de Alberto  y de su padre, aunque no queda demostrado que lo usaran en los hechos. En su declaración del primer día, el principal acusado afirmó que el fallecido le había asestado una puñalada. La herida podría haber sido mortal por la fractura de la arteria, de no haber sido por la cirujía.
Al respecto, el forense aclaró que la herida de Alberto Cambronera, a la altura de la quinta costilla y que atravesó el corazón, resultaba mortal de necesidad. Tanto, que era incompatible con la vida a menos que hubiera ocurrido a las puertas de un hospital y con una atención especializada inmediata.
«El golpe fue en dirección al corazón», comentó el forense, quien calculó que la herida alcanzó entre los 20 y 30 centímetros de profundidad. En su opinión, víctima y agresor se encontraban frente a frente, y el ataque se produjo en dirección horizontal.
Sobre las heridas del padre, y por las que la fiscal pide 5 años de cárcel a E. J. J., el forense dijo que recibió cinco golpes en la cabeza compatibles con una barra o garrota.