Las visitas a las residencias sin covid vuelven el lunes

L.G.E.
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Cada residente podrá recibir dos visitas a la semana, de una hora de duración y con una sola persona. Se tendrán que solicitar con cita previa y se harán preferentemente en espacios al aire libre

Las visitas a las residencias sin covid vuelven el lunes

A lo largo de esta desescalada han ido abriendo terrazas, museos, centros comerciales, discotecas... pero las residencias seguían cerradas. A partir del lunes volverán a abrir en Castilla-La Mancha, pero solo para recibir visitas y de manera muy controlada. Además, ni siquiera se permitirán las visitas en todas las residencias, sino solo en la mitad. Seguirán prohibidas en todas aquellas que no estén libres de covid.
El director general de Salud Pública, Juan José Camacho, expuso esta mañana que hay todavía 240 con casos activos de covid. Calcula, por tanto, que hay más de 200 residencias que sí estarían libres de coronavirus y que podrían empezar a recibir visitas. La directora general de Humanización y Atención Sociosanitaria, María Teresa Martín, apostilló que solo abrirán las residencias «con personas sin covid, ni entre residentes o profesionales, ni con personas en aislamiento por sospecha».
Las residencias que puedan empezar a admitir visitas tendrán que hacerlo con ciertas limitaciones. Cada persona residente podrá recibir dos visitas a la semana, de una hora de duración cada una y solo podrá entrar una persona por visita. Dadas estas restricciones, las visitas hay que pedirlas con cita previa al centro, que será el que dé fecha y hora. Los encuentros no podrán ser en cualquier punto del centro, sino en los lugares que se habiliten para estas visitas. «Prioritariamente que se realicen en espacios al aire libre», expuso Martín. Si las residencias no tienen zonas al aire libre, tendrán que adaptar alguna estancia para las visitas. La directora general señala que dependerá de cada centro, pero  si cuentan con una sala muy espaciosa, se puede compartimentar y así que puedan producirse varias visitas a la vez. Si no es el caso, tendrá que ser visita por visita, ventilando y desinfectado la sala entre una y otra.  Queda por descontado que se tendrán que observar las normas básicas de distancia, limpieza de manos y uso de mascarillas.
La directora general explicó que también se permitirán las visitas a personas que están encamadas. Para ello el centro tendrá que habilitar un corredor seguro para acceder al lugar en el que está el residente. Y todas las visitas que se hagan deberán quedar registradas por parte del centro. Este control es clave «en el caso de que se produzca una alerta o un contagio», subrayó.
Martín asume que hay muchas ganas por parte de los familiares de volver a ver a las personas que han estado durante esos meses en las residencias. Sabe que la espera ha sido larga. «No podemos correr más, tenemos que ser muy razonables», explicó, «priman los criterios epidemiológicos y de salud». Reconoce que el aislamiento es duro y que era necesario volver a permitir este contacto entre familiares. «Tenemos que proteger la salud física, pero también la salud mental y emocional de las personas en las residencias», comentó.  
Siempre criterio clínico.
Camacho añadió que aunque haya muchas ganas de darles besos o abrazarlos, hay que reprimirlas aunque cueste. «Por mucho que nos apetezca darles un abrazo y un beso, seamos cautos», pidió, «nos apetecerá más verlos sanos». Y es que toda precaución parece poca en unos centros que se han llevado la peor parte de esta crisis sanitaria. Desde la Junta lo admiten. «Ha sido un ataque descomunal el que han sufrido las residencias, un ataque al que ha habido que responder con una intensidad enorme», señaló.
«Nos hubiera gustado que tanto el ataque hubiera sido menor, como que la capacidad de respuesta, en mitad del período más crítico de la pandemia, hubiera sido mejor de la que fue, pero se hizo en todo momento y en todo lugar lo mejor que se dispuso», apuntó. Y en medio de toda la polémica que sobre todo salpica a Madrid sobre la derivación de personas mayores de residencias a los hospitales, Camacho aclaró que en Castilla-La Mancha siempre se siguió el criterio clínico y del estado de salud, sin poner por delante la edad del paciente, si venía de una residencia o de su casa. «Se han derivado miles de pacientes a los hospitales», aseguró.