Una colmena sobre los Campos de don Gregorio

Adolfo de Mingo
-

La Universidad Laboral cumplirá pronto cincuenta años de edad. Esta crónica se inicia con la inauguración por parte de Juan Carlos de Borbón, aún príncipe de Asturias, el 18 de octubre de 1972.

Juan Carlos I, todavía príncipe de Asturias, presidió la inauguración.

Las obras de construcción de la Universidad Laboral se desarrollaron con gran rapidez. El toledano Licinio de la Fuente (1923-2015), ministro de Trabajo entre los años 1969 y 1975, destacaba en 1971 el inicio de las obras al tiempo que inauguraba en el barrio de Palomarejos la flamante nueva sede para la Escuela de Enfermeras (hoy Servicio de Hematología del Hospital Virgen de la Salud). 
En apenas unos meses, el conjunto de hexágonos diseñado por Moreno Barberá salpicó los Campos de don Gregorio, denominación popular de esta amplia zona de la ciudad. El presupuesto ascendía a 115.000.000 de pesetas. La superficie total, a más de 40.000 metros cuadrados. La fecha de entrega de la obra, escrupulosamente cumplida, finalizaba el 1 de septiembre de 1972.
La actividad de la Universidad Laboral Blas Tello comenzaría ese mismo curso, dotada desde sus primeros momentos con becas para el nuevo Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y Formación Profesional de primer grado, a las que tenían derecho los hijos de trabajadores mutualistas e impositores de las cajas de ahorro. El conjunto incluía siete residencias para albergar a 300 alumnos en régimen de internado, más otras casi trescientas plazas para mediopensionistas. Su capacidad total entonces era de 1.088 alumnos, que podían cursar desde la Enseñanza General Básica (EGB) hasta Ingeniería Técnica Industrial, carrera universitaria posteriormente integrada dentro de la oferta de la Universidad de Castilla-La Mancha.
La inauguración tuvo lugar el 19 de octubre de 1972 y fue presidida por el entonces príncipe de Asturias, Juan Carlos de Borbón, quien recibió la medalla del centro y se dirigió a los alumnos con estas palabras: «Quiero ver en vosotros, representantes de la juventud española, al hombre y la mujer capaces de unificar la potencia de la máquina, la disciplina corporal y la vocación al servicio de los demás». Asistieron asimismo el ministro de Trabajo, el gobernador civil de la provincia, Jaime de Foxá, y el capitán general de la Primera región militar, el teniente general García Rebull. Licinio de la Fuente destacó durante su intervención el plan de desarrollo de Universidades Laborales, programa iniciado quince años atrás y que daba grandes frutos en aquel entonces. No en vano, la capacidad de este tipo de centros había duplicado su capacidad en apenas cuatro años, pasando de las 17.000 plazas escolares del curso 1969-1970 -preveía el ministro de Trabajo- a más de 32.000 en 1973-1974. El número de matriculados procedentes del mundo rural, por otra parte, había pasado de constituir el cuatro al veinte por ciento del alumnado.
Además de su actividad docente, el nuevo centro desplegaría desde sus inicios un amplio programa deportivo y cultural. Su amplio salón de actos reunió en aquellos años desde un encuentro del Consejo Nacional de Empresarios con representantes de las cinco provincias de Castilla-La Nueva que más tarde se convertirían en Castilla-La Mancha (1976) hasta la constitución de la Federación de Municipios y Provincias de esta comunidad (1984), presidida por el presidente José Bono y por el alcalde Sánchez Garrido. Por aquel entonces se reuniría también allí la III Asamblea Estatal de Asociaciones de Vecinos, a la que Toledo presentaba como principales reivindicaciones la derogación del Trasvase Tajo-Segura y la recuperación de los cascos históricos.
La denominación «Centro de Estudios Integrados» (CEI) se abrió pronto camino: esta fórmula convivirá con la de «Universidad Laboral» hasta la nomenclatura definitiva del centro, «IES Universidad Laboral», prestando sus siglas a numerosas actividades deportivas. La Universidad Laboral de Toledo destacó desde muy pronto en baloncesto y balonmano, enfrentándose en 1981, por ejemplo, a los juveniles del Atlético de Madrid. 
Dentro de sus iniciativas culturales destacaremos, entre otras muchas, el ciclo de conferencias que en 1987 -el mismo año en que sus instalaciones acogieron el Congreso Provincial del PSOE- trajo a Toledo al historiador Javier Tusell y a conferenciantes como José María Gil Robles, Javier Rupérez y Luis de Grandes.

 

Juan Carlos I, todavía príncipe de Asturias, presidió  la inauguración
El 18 de octubre de 1972, toda la atención informativa de la provincia se concentró en la inauguración de la nueva Universidad Laboral, presidida por el príncipe de Asturias. Juan Carlos de Borbón descubrió una placa y visitó las instalaciones del centro acompañado por el ministro de Trabajo, Licinio de la Fuente (1923-2015), según la crónica de la agencia Cifra. Este subrayó que el príncipe de Asturias sería algún día rey, «y [el pueblo toledano] os lo dice aquí, donde la paz y la justicia, la juventud y el futuro se hacen fusión entrañable de lo que representa el centro y de lo que vos mismo representáis».