El lado más siniestro de la inmigración ilegal

Europa Press
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Un informe del CSIC y Acnur de 2017 señala que un 10 por ciento de las mujeres que llegan a España desde la ruta del Mediterráneo Occidental de forma irregular denunciaron abusos sexuales

El lado más siniestro de la inmigración ilegal - Foto: Carlos Barba

En el drama de la inmigración hay aún más oscuridad de la que se piensa. Yes que una de cada 10 mujeres que llegan a España de forma irregular dice haber sufrido alguna agresión sexual durante la ruta, según un estudio publicado ayer por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur). 
El informe se basa en un total de 1.002 entrevistas individuales a adultos refugiados y migrantes que llegaron por mar a España entre el 1 de septiembre de 2017 y el 31 de diciembre de 2017 y a Melilla y Ceuta por tierra y mar entre el 1 de agosto de 2017 y el 30 de noviembre de 2017. En ese año, un total de 28.300 personas cruzaron la frontera a través de la ruta del Mediterráneo occidental. 
En concreto, un 3 por ciento dice haber sufrido abusos sexuales a lo largo del camino, un porcentaje que se incrementa hasta el 10 por ciento entre las féminas. Un total de 31 migrantes aseguran haberlo sufrido una vez, y tres, en dos ocasiones. Sobre los perpetradores de los mismos, los encuestados acusan a traficantes, Fuerzas de Seguridad y desconocidos. Un total de 18 de estos incidentes ocurrieron en Marruecos. 
Así, un 58 por ciento de los llegados a través del país magrebí o Argelia aseguran haber padecido abusos (en su mayoría físicos y psicológicos) y más de la mitad denuncian que los perpetradores fueron la Policía y Fuerzas de Seguridad. 
Además de los agentes, los entrevistados citan otros perpetradores de los abusos como personas desconocidas o delincuentes (23 por ciento) y traficantes (21 por ciento). Asimismo, señalan que habitualmente estaban implicadas diferentes personas como «traficantes trabajando junto a la Policía en los cruces de frontera». 
Sobre los motivos para abandonar sus países, el 39 por ciento cita razones económicas, mientras que la mayoría (61 por ciento) adujo otras, como la guerra o los conflictos (18), disputas familiares -discriminación, matrimonios forzados, etcétera- (17) y motivos políticos (8). 
De esta forma, el estudio pone de manifiesto que entre las personas que llegan a España a través de la ruta del Mediterráneo Occidental no solo hay migrantes económicos sino «perfiles con necesidades de protección internacional». Precisamente, cuando se hicieron las entrevistas, alrededor de una cuarta parte de los encuestados ya había solicitado asilo en España, especialmente sirios en Melilla.