Una docena de togas humildes

M.G
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Una docena de togas humildes - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

La Audiencia Provincial acoge la toma de posesión de las nuevas letradas. El Colegio de Abogados de Toledo premia la trayectoria de los letrados con más de 25 y 40 años de experiencia profesional

La sala de vistas de la Audiencia Provincial encendió ayer todas sus luces para recibir a la docena de nuevas abogadas de Toledo. El acto de toma de posesión se celebró con una sala plagada de profesionales y de familiares que festejaron los nuevos ingresos y los reconocimientos a los abogados con más de 25 y de 40 años de profesión.
Con la solemnidad, seriedad y protocolo que lleva un acto institucional de estas características fueron tomando posesión cada una de las doce nuevas abogadas, ya que faltaron otras cuatro compañeras, acompañadas todas ellas por sus padrinos. Tras jurar o prometer el cumplimiento de sus deberes profesionales «acatando la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico», recogieron sus insignias y se colocaron en uno de los extremos de la sala.
«Es un día de alegría y de estar todos satisfechos con una profesión tan digna y tan bonita», apuntó el decano del Colegio de Abogados de Toledo, Ángel Cervantes, que también era la primera vez que asistía desde que ocupa este cargo a un acto institucional relacionado con el ingreso de nuevos letrados.
Además, aprovechó su corto discurso para pedir a las jóvenes abogadas «humildad» durante el ejercicio de la profesión para, entre otras cosas, que no olviden «mirar por el retrovisor a los más débiles y a la gente sin recursos». En este caso, insistió en que la apertura de un bufete y el día a día «no puede dejar de lado la función social que llevamos en el ADN los abogados».
Cervantes también agradeció la experiencia y la labor de los abogados condecorados por sus más de 25 años de servicio, y a los tres -Francisco Javier Moreno Lázaro, Pedro José Martínez García y Luis Gómez de las Heras, que recibieron su insignia por su labor durante más de 40 años gracias al acuerdo que tomó la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados el pasado 27 de noviembre.
elegancia. El fiscal jefe de Toledo, Antonio Huélamo, también se dirigió a las nuevas abogadas para contarles que siempre ha tenido muy presente lo que le ha enseñado su padre, abogado de profesión,  «elengancia y estilo», dos cualidades que nunca se deben perder en una sala, tampoco con compañeros y con el resto de operadores jurídicos a pesar de asuntos complicados y días difíciles.
Huélamo recordó que él también estuvo sentado hace años en los mismos asientos que ayer ocupaban las doce abogadas, y se dirigió a las familias para recordarles «la ilusión» con la que se inicia la profesión, un motivo más para celebrar el ingreso de las nuevas togadas por todo lo alto tras finalizar la sesión, que presidió el magistrado Emilio Buceta.