Abascal afea a Sánchez «sacar el muerto» y eludir Cataluña

Álvaro de la Paz
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Vox reúne en Illescas a más de medio millar de simpatizantes y pide a los electores que no olviden «la semana trágica de terrorismo callejero» vivida tras la sentencia del procés

Abascal afea a Sánchez «sacar el muerto» y eludir Cataluña

El presidente nacional de Vox y candidato del partido a la presidencia del Gobierno compareció en la ciudad más poblada de La Sagra con el «alma encogida por lo que está pasando en Cataluña». La respuesta violenta del independentismo tras la sentencia condenatoria del Tribunal Supremo marcó el inicio del discurso con el que Santiago Abascal se dirigió a un auditorio desbordado en Illescas. El líder de la formación derechista acusó a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, de dejadez y calificó los sucesos en Barcelona y las principales ciudades del Principado como actos de «caos y terrorismo callejero».

El mitin de precampaña celebrado en la cabecera sagreña tuvo como protagonistas ex aequo al independentismo, «cuyo golpe de Estado sigue vivo», y a la inminente exhumación de los restos mortales de Franco. El líder de Vox censuró que el Ejecutivo socialista prefiera «sacar muertos de su tumba» antes que responder a las «emergencias sociales» que afrontan la nación y sus ciudadanos. Sobre el traslado del cadáver del dictador, lamentó que «el Gobierno esté acosando a una familia y vaya a retransmitir por TVE la profanación de una tumba». Abascal aludió al descanso de los muertos como «un derecho básico, tanto para Franco como para Dolores Ibárruri [la Pasionaria]». Desde Vox tildan la decisión de Sánchez de «electoralista» y censuran que la Ley de Memoria Histórica sirva «para romper el abrazo fraterno que se dieron nuestros abuelos».

Abascal lamentó que en la agenda del Gobierno se pongan por delante determinadas cuestiones culturales que dividen a los españoles antes que afrontar con la suficiente determinación el reto secesionista en Cataluña, región a la que se refirió como una «tierra entrañable que siempre será española». El máximo representante de la quinta fuerza parlamentaria envió su apoyo a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la región del noreste y aplaudió su valentía frente a las «hordas terroristas del separatismo».  Frente a la ejemplaridad de los agentes policiales, Abascal contrapuso la falta de juicio de un Gobierno «instalado en el marianismo que no ve la emergencia política».

El número uno de Vox mostró su disconformidad con la sentencia del procés y acusó al Tribunal Supremo por el tipo delictivo escogido, sedición en vez de rebelión. «No podíamos estar todos equivocados cuando lo veíamos como un golpe de Estado». Ese «todos» incluye a la Fiscalía General del Estado, a la Abogacía del Estado, al juez instructor Llarena, al fiscal Maza «a los españoles que se manifestaron en Madrid y Barcelona y al rey», enumeró. Vox recordó su intención de recurrir el fallo ante el Tribunal Constitucional.

Las apelaciones a «lo obvio» rescataron el discurso del partido en materia migratoria, de seguridad y de defensa de las tradiciones. Vox llamó a defender los valores de la familia y la libertad individual frente a la «dictadura progre». No faltaron guiños a la tauromaquia y la caza, aficiones arraigadas en la comarca. «Nos han querido convertir en bichos raros», indicó Abascal.

Las últimas encuestas conocidas animan las expectativas de la formación y espolean a sus bases. El partido aspira a mantener la bolsa de votantes obtenida en las elecciones del 28 de abril y confía en convertirse en cuarta o incluso tercera fuerza en el Congreso de los Diputados. Abascal proclamó su deseo de convertir a Vox en una «fuerza mayoritaria» y pidió a todos sus votantes a un esfuerzo persuasivo entre sus conocidos para evitar con «la demonización» a la que les han sometido desde «algunos medios de comunicación que son activistas de izquierdas». No hemos venido aquí para rendirnos ni para tirar la toalla.