El Tottenham apela a la épica

Agencias
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El Tottenham apela a la épica - Foto: ANDREW YATES

El conjunto de Mauricio Pochettino elimina en un vibrante partido al Manchester City pese a perder 4-3, en una noche en la que el VAR fue el protagonista

El Tottenham Hotspur ha accedido este miércoles por primera vez en su historia a las semifinales de la Liga de Campeones pese a perder por 4-3 en su visita al Manchester City, con un gol decisivo de Fernando Llorente y haciendo buena la renta de la ida (1-0) durante un duelo taquicárdico y con un gol bien anulado a los citizens por fuera de juego en el descuento. 
Así, el conjunto que entrena Pep Guardiola se quedará otro año sin pisar la penúltima eliminatoria del torneo. Y fue todo a causa de una locura, marcando rápido para luego tener que remontar a un rival sin su gran estrella, Harry Kane; poco importó en muchos momentos, pues el surcoreano Heung-Min Son volvió a echarse a su equipo sobre los hombros. 

El eléctrico inicio no dio tregua, con Sterling inaugurando el marcador a los 3 minutos. Escorado a la izquierda del área rival, recibió un pase raso de Kevin De Bruyne enganchó un disparo muy ajustado al palo puesto, inalcanzable para la estirada de Hugo Lloris. Pero ni un cuarto de hora duró la alegría en el Etihad.
Laporte falló un control y provocó el contragolpe spur con asistencia de Christian Eriksen para que Son firmara un derechazo cruzado a media altura y sin opción de réplica para Ederson. 
Pero el potencial de la plantilla de Guardiola es un valor seguro y De Bruyne agarró las riendas, junto a Agüero, para alivio del resto de delanteros. El ariete argentino, en el 11', subió la pelota y abrió al costado derecho hacia Bernardo Silva, que recortó para ipso facto batir a Lloris con algo de fortuna. 
Casi a renglón seguido, De Bruyne se sacó de la manga un centro fuerte también desde la banda derecha, hasta llegar raso al segundo palo y que Sterling anotara el 3-2. La remontada estaba a medio hacer y el Tottenham se veía desbordado. Y Agüero fue el encargado de obrar el 4-2 con un potentísimo derechazo nada más entrar en el área; un obús para Lloris, que antes había salvado otro par de lanzamientos de un City con las semis entre ceja y ceja. 
Con el campo volcado hacia la portería del francés, entró en juego la resistencia del Tottenham y su pericia a balón parado. Después de uno de sus pocos acercamientos sobre los dominios de Ederson, el cuadro visitante formó un saque de esquina que a la postre fue la perdición del City. Llorente remató de manera muy poco ortodoxa, habiéndose mezclado entre los centrales, y su diana fue validada por el VAR ya que el balón había rebotado ligeramente en su mano estando ésta pegada al cuerpo. Para poner el broche de oro a un partido de infarto, Sterling, en un gran error de Eriksen, metió el 5-3 a falta de un minuto. Todo el Etihad lo celebró, Guardiola estalló y sólo una repetición hizo replantearse todo. Un toque de Bernardo hacia Agüero metía al argentino en fuera de juego antes del último pase a Sterling. Gol anulado y el City, eliminado.

Siguiente ronda, el Ajax.

 

Los 'Reds' desafiarán al Barcelona

El Liverpool sobrevivió al inicial empuje y entusiasmo que propuso el Oporto (1-4) y salió vencedor en Do Dragao con los goles de su tridente formado por Sadio Mane, Mohamed Salah y Roberto Firmino y al que se sumó el central Virgil van Dijk, para pasar a la penúltima escala de la Liga de Campeones y desafiar al Barcelona, último obstáculo antes de la final de Madrid.
Klopp está a dos partidos de su tercera final en la Liga de Campeones. No ha ganado ninguna. Ni con el Borussia Dortmund, batido por el Bayern Múnich en el 2013, ni con el propio Liverpool, el pasado curso, superado por el Real Madrid.
La consolidación del proyecto red, metido en la pelea por la Premier y aspirante a la Champions, se despejó en cuanto se sacudió del empuje portugués, frustrado por su falta de acierto y la escasa presencia en los metros finales de su máximo goleador, Moussa Marega, con seis tantos en el torneo.
Pudo complicar más el Oporto la tarea al equipo de Klopp, que dejó en el banquillo, inesperadamente a Firmino pero también a Naby Keita, otro habitual que no contó en Do Dragao.
El gol de Mané, en el minuto 26, lo cambió todo. Fabinho combinó con Salah, que no pudo disparar. Pero encontró una línea de pase con Mané, que superó a Iker Casillas.
Sosegó al conjunto inglés la diana que frustró al Oporto, que empezó a contemplar como una hazaña la clasificación. Nada menos que cuatro goles distanciaban de la semifinal al cuadro de Sergio Conceicao. La sentencia inglesa llegó tras el pase de Alexander Arnold a Salah. El egipcio se plantó solo ante Casillas, al que superó por bajo pasada la hora de juego. Respondió, no obstante el Oporto con su primer gol en la eliminatoria tres minutos después, en un córner botado por Alex Telles que cabeceó Militao.
Pero el choque estaba ya roto y el desenlace resuelto. Firmino a pase de Henderson siguió ampliando la cuenta red y el Liverpool terminó por arrasar tras el gol van Dijk.
El nuevo acceso a la final pasa ahora por Barcelona.