Un derbi fuera de la lógica

J. M. Loeches
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Un derbi fuera de la lógica - Foto: David Pérez

El CD Villacañas hace sufrir al CD Toledo, que se anota el enfrentamiento provincial con un solitaro gol de Rubén Moreno tras el descanso

Al CD Toledo le costó un via crucis resolver el derbi ante el CD Villacañas. El equipo rojillo expuso sus armas, muy lícitas, para parar un posible vendaval. Y lo hizo durante la primera parte. Ya en la segunda no pudo contener una acción a balón parado, pero acabó buscando el empate y pudo conseguirlo. La lógica ganó el derbi. A estas alturas ya da igual cómo.

El partido arrancó con frialdad y en cinco minutos nadie consiguió acercarse ni merodear el área contraria. A nadie le sorprendió que fuera el CD Toledo el equipo que tuviera más control, pero sin apenas profundidad, así que lo más reseñable fue la ovación que se llevó Chato en el minuto 5. El valenciano, presente en la grada, se levantó y agradeció la muestra de cariño. En los siguientes cinco tampoco pasó absolutamente nada, si es que un córner del CD Villacañas no merece tan alto reconocimiento.

Ya en el minuto 12 Iván Bueno agitó al público con un lanzamiento desde fuera del área que engañó a la vista y salió rozando la escuadra por muy poco. Al madrileño también le brindaron después la opción de plantarse delante de Rodri en una acción individual de Manu Gavilán que acabó sacando Mario antes de que llegase el remate. Era evidente la mayor calidad del conjunto de Manu Calleja, pero el ritmo cansino de los visitantes impidió encontrar un camino más directo hasta la portería. Encima, cada falta se protestó exageradamente por los de Faustino Manzanero para seguir contagiando a los de verde y evitar que subieran de marcha.

Pero aquí no se podía fiar nadie de nadie porque en el minuto 21, una entrada por banda de Luis Alberto permitió un centro con la izquierda que Capelo remató de cabeza a la izquierda de Machuca. Nadie puede quitarle al Villacañas que quisiera jugar la pelota, a su ritmo, pero jugó la pelota.

Al CD Toledo se le estaba poniendo a ratos cara de impotencia y hasta de ansiedad por la situación, pero era cuestión de invocar a una ocurrencia de los de arriba. No pudo Rubén Moreno a la media hora con una falta directa, y ninguno de sus compañeros generar una ocasión clara antes de cumplirse el minuto 40. Fue el equipo villacañero el que centró al área por medio de Luis Alberto. Sin peligro. Y no es por acordase del que no está, pero con el rival defendiendo con seis en el ataque posicional del Toledo, fue misión imposible penetrar por banda y el mejor en espacios reducidos y por dentro se llama Álvaro Antón.

Parece que Manu Calleja identificó el problema y en el inicio de la segunda parte se pudo ver al CD Toledo crecido de revoluciones a lo que el Villacañas respondió con un saque eterno de Rodri y dos amarillas de Villarejo y Manzano. La mejor cara de los capitalinos se empezó a notar en el minuto 50 con un lanzamiento de Iván Bueno desde el balcón del área que se fue fuera por poco. Y en una falta lateral puesta por Dani Santigosa, el balón recorrió toda el área hasta que apareció Rubén Moreno en el segundo palo para fusilar a Rodri y hacer su vigésimo primer tanto de la temporada, el quinto consecutivo.

El tanto desmoronó al Villacañas, que ya no defendió con tanto orden y se vio desbordado por los contragolpes de los locales. Ambos movieron el banquillo para sus respectivos intereses, pero la tendencia era la tendencia. El equipo de Calleja entró en su modo ‘por delante en el marcador’ y le dio más balón al contrario para salir rápido y sentenciar. Costó enhebrar los primeros contraataques.

A falta de veinte minutos, Manzanero decidió jugársela todo a Ángel Luis, en una falta, en un córner... Era una posibilidad. En el banquillo de enfrente, tuvo que salir Acuña por Pepe Delgado, ya físicamente machacado. En el minuto 75, una culebrilla recorrió el cuerpo de los aficionados locales cuando una jugada por banda la resolvió Manzano con un disparo al centro de la portería que rechazó un defensa. Pero es que le volvió el balón y el ‘20’ se topó esta vez con Machuca.

El CD Villacañas arriesgó. No hay que reprochárselo. De hecho quiso sacar partido de la precipitación del Toledo por tranquilizarse con el segundo. Con las dos últimas permutas, se entró en un descuento de cinco minutos infinito para unos y pírrico para los otros.