Guarderías privadas alertan del peligro de abrir el día 25

M.G
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La Asociación de Centros Privados de Educación Infantil ve inviable la apertura excepcional y justificada para que los padres compatibilicen por seguridad e higiene. Cree que la solución deben darla los centros públicos

Guarderías privadas alertan del peligro de abrir el día 25 - Foto: ï»VÁ­ctor Ballesteros

El plan de desescalada diseñado y anunciado por el Gobierno está provocando una intensa preocupación en algunos sectores, como ocurre en las escuelas infantiles privadas, ya que está prevista la apertura de los centros de manera excepcional a partir del 25 de mayo para que puedan atender a los niños de 0 a 6 años en caso de que los padres tengan que acudir físicamente a trabajar.
«Es una locura porque no podemos garantizar suficientes medidas de seguridad e higiene para evitar que se produzcan contagios», explica la directora de una guardería privada en Toledo. La supuesta apertura de los centros infantiles  para estos supuestos puede ser «muy peligroso» porque los niños pueden infectarse, ya que seguimos en plena pandemia y los niños de cero a tres años chupan y tocan todo lo que tienen a su alrededor, incluido los juguetes». También explica que acaba de hacerse público la problemática asociada del Covid-19 en pequeños y la gravedad en algunos casos po parte de la Asociación Española de Pediatría y hay que tenerlo en cuenta».
Esta misma voz la comparten todos los centros privados, que no entienden por qué el Gobierno ha tomado esta decisión con el riesgo que entraña tanto para el personal de las guarderías como para los alumnos que tengan que acudir como medida de compatibilidad para que los padres trabajen. En principio, entienden que la reapertura podría fijarse en septiembre, quizá con medidas y en función de la situación sanitaria respecto al virus.
«Las autoridades son las que deberían ayudar un poco a las escuelas infantiles porque tampoco es viable económicamente reanudar la actividad en los centros para que acudan unos pocos niños», continúa explicando la responsable de uno de ellos, ya que las plantillas se encuentran en expedientes de regulación temporal de empleo, no hay previstas ayudas, no se están pasando las cuotas a los padres en la mayoría de lo casos, y consideran que no pueden hacer frente a los gastos que supone una apertura excepcional cuando el servicio se ofrecerá a número limitado de niños.
La preocupación ante el plan de desescalada anunciado es tal que la Asociación de Centros Privados de Educación Infantil de la región ha puesto de manifiesto su postura  y ha subrayado que lo indicado hasta el momento, la reapertura a partir del 25 de mayo, es «una medida excepcional», para evitar malinterpretaciones, y las empresas tendrán que acreditar la imposibilidad de que los padres trabajen desde casa para acoger a los pequeños. Si bien, la presidenta del colectivo, María Jesús Carrillo, responsable también de una escuela infantil en Toledo capital, asegura que se prestaría servicio «a uno  de cada diez niños solamente», pero «no tenemos medios sanitarios» , con lo cual entiende que sería «tremendamente peligroso».
Por tanto, la asociación considera «que la solución la debe dar el Estado con sus centros públicos, con muy pocos centros, muy concentrados y con protocolos sanitarios estrictos» tanto para el personal como para los niños. Además,  Carrillo insiste en que los niños de 0 a 3 años se encuentran «en una fase oral», con lo que resulta imposible garantizar «la falta de contacto entre ellos».
falta de medios. El colectivo, obligado a  remitir un comunicado público, subraya también que la medida resulta «inviable económicamente» en estos momentos cuando el personal de los centros se encuentra afectado por un expediente de regulación temporal de empleo como única salida a esta delicada situación económica. Por tanto, los centros infantiles privados opinan que sus instalaciones deberían abrir pasada la pandemia, aunque ahora sea imposible calcular una fecha.