Los abogados ven ineficaz el Plan de Justicia sin inversión

M.G
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El Colegio de Abogados deToledo no apoya que agosto sea hábil ni otras medidas para evitar el colapso porque no hay personal suficiente. Ve difícil celebrar juicios telemáticos

Los abogados ven ineficaz el Plan de Justicia sin inversión - Foto: ï»David Pérez

La administración de Justicia también está calentando motores para la desescalada y la vuelta a la actividad judicial a partir del 10 de mayo, con lo que se ha diseñado un plan especial para evitar el  colapso en los juzgados, ya de por sí muy saturados desde hace años, como ocurre prácticamente en todos los partidos judiciales de la provincia de Toledo. A pesar de que las medidas procesales y organizativas que acaba de aprobar el Gobierno mediante un decreto-ley este martes se han consensuado con el Consejo General del Poder Judicial, la Fiscalía y las comunidades autónomas con las competencias transferidas, otros operadores jurídicos, como los abogados sin ir más lejos, han echado en falta que el Ministerio de Justicia los haya tenido en cuenta cuando la vuelta a la actividad judicial tras esta brusca interrupción es tan importante y delicada.
Al Colegio de Abogados de Toledo no le convencen muchas de las medidas planteadas para responder al aluvión de asuntos que se avecinan y los que se quedaron pendientes con la cuarentena por no considerarse urgentes y no es la primera vez que opina sobre el tema porque recientemente ya cuestionó el plan que propuso el CGPJ antes de que Justicia se pronunciara. «Si realmente el ministerio quiere que esto funcione tiene que arreglarlo vía presupuesto», explica Ángel Cervantes, el decano, porque con una inyección económica se podrían ampliar «las plantillas de funcionarios, cubrir las bajas por enfermedad, disponer de más jueces de apoyo en jurisdicciones más colapsadas como la Mercantil y la Social, e invertir en nuevas tecnologías».
En principio, los abogados no tienen fe en que señalar el mes de agosto como hábil -del 11 al 31- y mantener abiertos los juzgados mañana y tarde vaya a resultar efectivo y puede contribuir a generar a una mayor distorsión en la actividad, como se ha dejado claro desde el Consejo General de la Abogacía, porque se trata «de un mes vacacional» y exige un importante coordinación y organización de las vacaciones de los operadores jurídicos, con lo que tampoco se trabajará a pleno rendimiento.
En este caso, Cervantes insiste en que sería mucho más efectivo que agosto fuera inhábil, como todos los años, y se pactaran «vacaciones comunes para todos -jueces, fiscales, abogados, procuradores y funcionarios- en agosto para que junio, julio y septiembre «sean plenamente operativos». Se trata de la medida más controvertida y en el pleno del Consejo General de la Abogacía, celebrado el pasado domingo, ya acordó «por unanimidad» oponerse porque los abogados consideran que si en agosto no se garantiza «que todos los operadores jurídicos estén en activo» el plan fracasará.
otras medidas. Justicia también anuncia que los juzgados estarán abiertos mañana y tarde, de ocho de la mañana a ocho de la tarde, pero la medida para el Colegio de Abogados de Toledo tampoco es positiva porque no va acompañada «de un aumento de plantilla», se propone «pensando en la salud de los funcionarios» que no pueden teletrabajar. Los abogados también están preocupados porque ese doble turno confirma una reducción de jornada con turnos de seis horas.
El Colegio de Abogados de Toledo estará muy pendiente de la desescalada en los juzgados, pero sabe de antemano que algunas de las medidas serán complicadas de materializar, como la potenciación de juicios telemáticos. «Dependerá de cada juzgado, pero  resultará complicado porque la mayoría no están adaptados  tecnológicamente», sostiene Cervantes, como ocurre en partidos judiciales pequeños como Orgaz sin ir más lejos.
La falta de inversión en tecnología por parte del Ministerio de Justicia, un déficit que arrastra la administración desde hace años, se ha puesto de manifiesto con intensidad en estos casi 50 días de cuarentena que han demostrado, entre otras cosas, «que los funcionarios de Justicia no pueden teletrabajar porque no están adaptados los sistemas que usan y sólo funcionan cuando están sentados delante del ordenador y no permite trabajar en remoto en pleno siglo XXI». Por eso, Cervantes está convencido que con mayor inversión, como ocurre en la  Agencia Tributaria, por ejemplo, se lograría una mejora en la respuesta y en la actividad tanto en este momento excepcional como en cualquier época del año.