El acceso peatonal podría funcionar a final de 2014 a la mitad de precio

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El proyecto acordado entre Page y Barreda que se valoró en 7,5 millones y se adjudicó por 5,5 ahora va a costar 2,5 millones

Por mucha prisa que se dé, Gicaman no podrá adjudicar la obra del remonte mecánico Safont-Miradero hasta el próximo mes de junio lo que unido a los 14 meses previstos para su construcción quiere decir que el principal acceso peatonal al Casco Histórico de Toledo no podrá entrar en funcionamiento antes de septiembre de 2014. A la vista del historial de todo el proyecto en su conjunto, y eso incluye el Palacio de Congresos, más de uno firmaría sin rechistar todo lo que sea inaugurar antes de las siguientes elecciones.
En teoría el remonte debía haberse construido y pagado con los 51 millones de euros del convenio que firmaron en 2002 la Junta, el Ayuntamiento y la Diputación para el Palacio de Congresos. Los aumentos del coste de la obra en las dos primera fases (edificación y equipamiento) se llevaron por delante ese presupuesto (y más) de manera que uno de los elementos esenciales para potenciar la peatonalización de la ciudad histórica se quedó en el papel.
La llegada de García-Page al Ayuntamiento hizo que las puertas de la Junta de Comunidades de José maría Barreda, y su caja de caudales, se volvieran a abrir para la ciudad y el proyecto renació de sus cenizas con financiación regional al cien por cien, hasta un límite de 7,5 millones de euros. Tras la redacción del proyecto por la mano de Rafael Moneo, y la posterior licitación en puja a la baja, la factura se redujo hasta 4,5 millones más otro de IVA.
El cambio de Gobierno regional en plena crisis económica hizo que a los nuevos responsables de Fomento se les hiciera muy caro pagar todo ese dinero por una excavación, una escalera, un ascensor y la urbanización del paseo hasta la estación de autobuses.
Tras meses de repensar cómo rebajar el coste se llegaba a la conclusión de que el ascensor se puede colocar sin tanta excavación en la roca y que la urbanización se puede llevar a cabo con materiales menos nobles pero igual de eficientes. Así, al menos, lo corroboró el Ayuntamiento que ha sido el más crítico con la decisión de la Junta de Comunidades de paralizar la obra cuando ya había sido iniciada.

Rebajas. El resultado ha sido este nuevo proyecto que cuenta con un presupuesto de licitación de 2.037.047,62 euros, más otros 427.780 euros del IVA vigente (21%), para un resultado total  de 2.464.827,62 euros. Una cuarta parte de lo que se pensó en origen y la mitad del precio de la anterior obra a la que han renunciado las empresas adjudicatarias (Dragados y García Lozoya) porque aseguran que no le salen las cuentas.
Desde el punto de vista municipal se ha dado el visto bueno gracias a que el proyecto ha respetado el intercambiador para que el transporte urbano deje a los viajeros al pie del remonte y una comunicación peatonal con la Estación de Autobuses en la que seguirán parando los vehículos procedentes de fuera de la capital. Además, permanecerán el aparcamiento de la explanada para los autobuses turísticos y el de Safont para coches particulares. Con todo este conglomerado se supone que la peatonalización del Casco Histórico entrará en su fase definitiva impidiendo entrar a ningún vehículo que no pertenezca a residentes.