Aeropuertos, en el punto de mira

Agencias - SPC
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La falta de pruebas a los viajeros que entran en España por vía aérea solivianta a la oposición contra un Gobierno que insiste en que hay seguridad suficiente en estas infraestructuras

Aeropuertos, en el punto de mira - Foto: María José López

La nueva normalidad recién estrenada dejó ayer una imagen casi olvidada en los aeropuertos españoles, con cientos de pasajeros entrando y saliendo de las instalaciones en un sinfín de despedidas y recibimientos. Así, en Baleares operaron ayer unos 130 vuelos (todos dentro del espacio Schengen, pues son las únicas fronteras internacionales abiertas), mientras que en Canarias fueron alrededor de 215; Madrid sumó unas 80 operaciones por el centenar de Barcelona; en Málaga apenas llegaron al medio centenar y en Sevilla rozaron la veintena; por citar los cuatro puntos más importantes del país en lo referente a la entrada de viajeros. En ninguna de estas operaciones, los usuarios se vieron sometidos a pruebas de PCR para conocer si estaban contagiados de coronavirus, pues así lo ha establecido el Gobierno. Según el protocolo estatal, los viajeros únicamente deben hacer una declaración responsable, en la que confirman que no están enfermos, y tomarse la temperatura.
Estos controles fueron criticados duramente por la oposición que consideran que estas infraestructuras se convertirán en un corredor del virus, por donde entrará a España sin apenas problemas. Especialmente duras fueron las autoridades madrileñas, la comunidad más azotada por la pandemia, que consideran que el aeropuerto de Barajas, el que más operaciones gestionaba en el país antes de la crisis sanitaria, pone en riesgo los avances conseguidos. «Nos parece que se están cometiendo los mismos errores del pasado febrero cuando el aeropuerto de Barajas fue el coladero principal del coronavirus.  Las medidas de control a viajeros promovidas por el Gobierno central no son serias y hace falta un plan efectivo porque la gente no viene con el coronavirus pegado en la frente», remarcó el vicepresidente autonómico, Ignacio Aguado. 
Más allá fue Vox al reclamar que todo turista extranjero que llegue a España acredite con certificado médico no estar contagiado, o en su defecto, que se someta a una prueba PCR al entrar en el país, que debería costear de su propio bolsillo.
Desde el Ejecutivo central, sin embargo, señalan que estas declaraciones solo crean alarmismo y aseguran, como hizo la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto,  que los visitantes «saben que tienen que ser responsables».  En esta línea, el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, defendió que el plan de seguridad contra la COVID-19 en el aeropuerto de la capital es «adecuado» y recordó que es el mismo que se desarrolla en otros aeródromos europeos dentro del Acuerdo de Schengen.
A pesar de estas llamadas a la calma, Sanidad estudia ya un brote de coronavirus importado desde Bolivia que, por ahora, afecta a 16 personas en Murcia y Cartagena, y que tiene su origen en tres individuos procedentes del país andino que entraron a España por Barajas.