Más de una veintena de fallecidos en la residencia de Mora

La tribuna
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El alcalde, Emilio Bravo, urge a la Junta para que lleve a cabo test tanto entre los trabajadores de estos centros como entre los residentes. Reprocha la falta de ayuda y equipos de protección

Más de una veintena de fallecidos en la residencia de Mora

Indignación, además de mucha preocupación, es lo que siente el alcalde de Mora, Emilio Bravo, con la falta de test y de información sobre el nivel de contagios que existen en su municipio. 
Bravo incide en que «hasta que no lleguemos al fondo» -en referencia a conocer en un alto porcentaje el número de infectados- «no podemos actuar en consecuencia».
El alcalde moracho, que también está «cabreado» porque desde la propia Consejería de Sanidad han dejado de dar datos a los Ayuntamientos desde hace unos 20 días, apunta que en la residencia pública -propiedad de la Junta con gestión privada- se han producido ya más de una veintena de fallecimientos de residentes, aunque desconocen el número de personas que han muerto tras haber sido contagiados por coronavirus.
En Mora, además de esta residencia que atiende a unas 140 personas, también cuentan con otro centro que gestiona un patronato religioso en la que hay una población residente cercana a las 90 personas.
Por otra parte, el alcalde recuerda también que muchos morachos están residiendo y trabajando en   la residencia de Manzaneque y para todas urge la realización de test tanto entre los profesionales que atienden a los mayores como entre los propios residentes. Sin olvidar que el personal del Centro de Salud, al que pertenecen las tres residencias, tampoco ha sido objeto de ningún test.
Apuntando que Mora no ha sufrido la pandemia de forma tan extrema como ha podido ocurrir en Madridejos, sí afirma que el número de autorizaciones para enterramientos en marzo y abril se está elevando muy considerablemente en relación al año pasado.
«Estamos salvando la situación los Ayuntamientos», señala entre indignado y orgulloso, porque «aquí hemos tenido que enviar a trabajadores municipales a desinfectar zonas comunes de la residencia de la Junta y, por supuesto, hemos llevado todo tipo de material de protección ya sea comprado por parte del Ayuntamiento o por donaciones. Y la situación sigue siendo parecida y estamos a final de abril».
Emilio Bravo percibe una gran «sensación de pena y tristeza» entre la población moracha que además se encuentra también «acobardada». Y resalta la colaboración entre los grupos políticos representados en el Consistorio para llevar a cabo medidas de apoyo económico tanto a los negocios locales como a la población más necesitada. Porque es consciente de que «hay que tomar medidas efectivas y los alcaldes estamos damos ejemplo en esta materia».
Además de las exenciones económicas que se han ido acordando, el Ayuntamiento moracho ha destinado recientemente más de 5.000 euros para la compra de alimentación que los Servicios Sociales han distribuido entre las familias más necesitadas. Y en estos días, apunta el alcalde moracho, personal del Ayuntamiento está realizando a las puertas de los comercios una recogida de alimentos  que también irán destinadas a estas familias. «Hay mucha gente que lo está pasando muy mal, vivimos  al día y cuando no llega la nómina las situaciones que se viven son desoladoras».