Vox arranca campaña en Toledo junto a un obelisco franquista

F. J. R.
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La formación de Abascal celebró la pegada de carteles en la avenida de La Reconquista junto a uno de los símbolos franquistas que quedan en Toledo

Vox arranca campaña en Toledo junto a un obelisco franquista

Santiago Abascal eligió Toledo para cerrar el pasado jueves su precampaña. Unas horas después acudió a Madrid para proceder a la tradicional pegada de carteles. El lugar seleccionado por Vox en la capital de España fue la Plaza de Colón, junto al monumento a Blas de Lezo, considerado un gran estratega militar.
La elección de los comienzos de campaña suelen llevar aparejada una fuerte carga simbólica, algo que, evidentemente, se pretendía en el acto madrileño. En Toledo, por su parte, la elección de Vox para arrancar la campaña electoral tuvo como escenario la avenida de La Reconquista. Más concretamente, la foto remitida a los medios de comunicación por el propio partido se realizó junto al obelisco que divide esa arteria.
Desde Vox siempre se ha afirmado en los mítines ofrecidos en la ciudad que «Toledo es el punto de la Reconquista del centro de España», por lo que el guiño es directo a su campaña electoral.

Vox arranca campaña en Toledo junto a un obelisco franquista
Vox arranca campaña en Toledo junto a un obelisco franquista - Foto: Yolanda Redondo
Lo peculiar del asunto está en el obelisco en sí, ya que, curiosamente, cuenta con uno de los pocos elementos franquistas que aún no han sido retirados en la ciudad tras la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. El monolito tiene un escudo franquista, mientras que hace dos legislaturas se retiró una placa que referenciaba a «los mártires de la cruzada».
Los militantes y candidatos de Vox se fotografiaron junto al obelisco en la madrugada del jueves al viernes, apoyando en él carteles de Santiago Abascal.
El escudo que luce el monolito de la avenida de La Reconquista se trata de una reproducción del modelo de escudo llamado «abreviado» de la España franquista. Se trataba de una versión simplificada del escudo de armas oficialmente aprobado en 1938 para facilitar las impresiones con fines burocráticos, convirtiéndose, por su difusión en sellos, billetes de lotería, documentos de identidad y ornamentación arquitectónica, en una de las versiones más popularizadas del llamado «escudo del Águila».
El ave presente en el escudo no es un símbolo original del régimen, sino que era ya utilizado por Reyes Católicos. Es el Águila de San Juan que Isabel la Católica adoptó. Franco se basó en una heráldica semejante, sustituyendo las armas de Aragón-Sicilia por las de Navarra y añadiendo el detalle de las Columnas de Hércules y la divisa que cruza la cabeza del águila de lado a lado: «una, grande y libre». Elementos con los que sí cuenta el escudo situado en Reconquista y que lo hacen, por tanto, propiamente franquista.