Los Patios de Córdoba 'sueñan' su primavera

Luis Ortega (EFE)
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La ciudad andaluza celebra el festival declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad que este año se ha aplazado a otoño por la pandemia y cuenta con medio centenar de participantes

Los Patios de Córdoba 'sueñan' su primavera - Foto: Salas

Los Patios de Córdoba celebran en estos días de otoño su famoso y tradicional festival, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, que tuvo que ser aplazado en mayo por la pandemia y que ya sueñan con la llegada de la próxima primavera para recuperar todo su brillo y esplendor.
En pleno barrio de San Basilio, visitado por los Reyes, Felipe VI y Doña Letizia, a finales de junio para mostrar su apoyo a la fiesta aplazada, el corral donde ubica su sede la Asociación Amigos de los Patios Cordobeses da la bienvenida a los pocos turistas que se van acercando por ahora a los recintos.
Por allí pasa Eliecer, que llega desde Torremolinos (Málaga) y que subraya que ya sea en otoño o primavera «siempre están preciosos». «Hemos estado en este patio tres o cuatro años y siempre lo encuentro muy bonito, y a pesar de la época está bien de flores».
Pero las diferencias con el mes de mayo son evidentes. «Ahora la temperatura es más agradable y hay mucha menos gente» aunque, de cualquier forma, «sus cuidadores son muy amables y los patios siempre están preciosos», reitera Eliecer.
En el extremo opuesto del barrio se encuentra el patio de Martín de Roa 7, uno de los más premiados y fotografiados del festival y en el que una de sus cuidadoras, Rosa Collado, reconoce que existe una sensación de «nostalgia» por la primavera perdida.
«No es lo mismo», apunta, ya que en mayo «está la primavera y todo está más florido y con más color, además de que hay muchísima gente y ahora está todo más tranquilo».
Aún así, la «esencia»  sigue intacta y «nunca se pierde». «La gente se sorprende de que no hay muchas flores, pero ahora puede ver otras cosas y escuchar las historias de esta casa, que tiene su origen en el siglo XVII».
Además, los visitantes pueden ver la «flor de invierno» y al estar en una «segunda floración» es lógico que el recinto se vea «más verde», ya que «con cada estación cambia la arquitectura del patio».
Pero se sigue notando «el trabajo de todo el año, no solo el de mayo», reivindica Collado antes de dar el relevo a su vecino Antonio Alonso, que se encarga de adecentar el recinto de Martín de Roa 9, que de su característico rojo intenso ha pasado al verde y marrón por unos días.
«Hay diferencias evidentes entre mayo y octubre», apunta Alonso. «Ahora las plantas están verdes y le faltan color, mientras que la afluencia de público ha bajado mucho por la COVID». De hecho, este recinto suele recibir a cerca de 1.500 personas al día en primavera y ahora «rondamos las 400».

 

Orgullo 

Por tanto, entre los cuidadores reina una sensación de «orgullo» por «abrir nuestras casas», pero de «tristeza» por la «poca afluencia de personas que no pueden venir en esta época del año por distintas circunstancias».
Una presencia testimonial de visitantes a pesar de que se extreman las medidas higiénico-sanitarias para evitar contagios. Aforos limitados a 10 personas, toma de temperatura en la entrada, y mascarilla y limpieza de manos con gel obligatorio.
Pero si había alguien que se muestra «feliz» es Sophie, de origen francés y que se ha encontrado con los patios «de casualidad» mientras visitaba por primera vez la ciudad junto a su marido y su hijo pequeño.
«Nos encanta la gente que te acoja en su casa, es una fiesta que anima mucho a los turistas y a los cordobeses, aunque es una pena que no haya más flores en este momento porque es octubre, pero, arquitectónicamente son una pasada».
Y antes de seguir su ruta para tratar de disfrutar de la mayor parte de los 49 patios que se pueden visitar estos días, Sophie muestra un deseo que comparte con los cuidadores y todos los cordobeses, «el sueño de volver seguro en mayo» y que entonces Córdoba recupere su primavera.