«Coincidimos en que el problema del agua no es el trasvase»

L.G.E.
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Fresneda valoró la "sinceridad" de García Molina, quien destacó el "buen clima" de la reunión. - Foto: Yolanda Lancha

El secretario general de Asaja dice que «si te vas al Guadiana, seguro que hay más problema» y admite que quizá con Podemos no coincide en «el número de patos que tiene que llevar el Tajo»

«Lo que pretendemos es estar muy activos en la campaña electoral de las generales y autonómicas, todo lo activos que podamos». El secretario general de Asaja en Castilla-La Mancha, José María Fresneda, explicó así por qué están de reuniones con los partidos para pasarles sus reivindicaciones para los programas electorales. «Después de la ronda con los partidos políticos, contaremos a lo que se compromete cada uno», avanzó.
La semana pasada empezó por el PSOE y hoy le pasó sus propuestas por la mañana al secretario general de Podemos, José García Molina. Como no podía ser de otra forma, se acabó hablando de agua. «Coincidimos en que el problema del agua no es el trasvase en la región», expuso Fresneda, «si nos vamos a la zona del Guadiana, seguro que hay más problema que con el trasvase del Tajo». Cree que estos problemas se podrían resolver con propuestas conjuntas para todas las grandes cuencas de la región. Eso sí, comentó que quizá con Podemos no coincidan «en el número de patos que tiene que llevar el Tajo».
García Molina lo planteó de otra forma. «No es un problema que se pueda ubicar en un solo punto», indicó, «es un problema de Estado, de aprovechamiento, de gestión, de distribución de agua». Cree que hay agua suficiente, pero «si se gestiona bien, no se desperdicia, no se comercializa de manera a veces incomprensible y sobre todo no se desaprovecha, algunas veces con criterios, que roza la ilegalidad».
García Molina presumió de que Podemos dice lo mismo en Castilla-La Mancha que en el Levante, a diferencia de otros. «Tengo la experiencia de que en algunas regiones se dice una cosa, en otras la contraria, pero los partidos cuando llegan a Madrid hacen lo mismo», criticó.
También parece que hubo sintonía con la amenaza de la despoblación. Fresneda avisó de que «hay un riesgo real»y García Molina propone una fiscalidad diferente, para que no paguen los mismos impuestos alguien que abra un negocio en un pueblo que quien lo hace en el centro de Albacete o de Toledo.