¿Sellar o retirar el amianto en Laguna de Arcas?

I. G. Villota
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Carpa instalada a finales de enero en la parcela de Laguna de Arcas, propiedad de la Junta, para arrancar los trabajos de retirada de fibrocemento. - Foto: David Pérez

El Ayuntamiento confirma que el volumen de fibrocemento encontrado bajo tierra en la parcela ha propiciado que los técnicos valoren una opción distinta a la retirada en la que se trabaja desde hace más de un mes. La posiblle opción es el sellado

El cambio de planes en la parcela de la calle Lagunas de Arcas del Polígono, con vertidos de amianto y propiedad del Gobierno regional, parece cada vez más cercano. Lo más probable es que la empresa pública Tragsa, encargada de los trabajos de retirada del fibrocemento desde finales de enero en este espacio, tendrá que parar esta actuación y optar por una alternativa para eliminar el riesgo para la salud pública. La cantidad de vertidos encontrados bajo tierra, que alcanzan una profundidad de 4,5 metros, ha propiciado este probable viraje.
Así lo confirmó ayer la concejala de Empleo y presidenta del distrito, Inés Sandoval, quien explicó que los técnicos de la Junta están valorando si la mejor opción sigue siendo retirar o es sellar el material cancerígeno tras los nuevos restos aparecidos en la parcela.
Tal y como informó La Tribuna este lunes, los técnicos del Gobierno regional están planteándose una opción distinta a la retirada en la que se trabaja desde finales de enero toda vez que en estas labores se ha detectado un volumen de vertidos bajo tierra muy superior a los 600 metros cúbicos que se veían a simple vista en los trabajos previos ejecutados en esta parcela.
«En Laguna de Arcas se han encontrado más restos de amianto de lo que a simple vista se veía porque se encuentra en un socavón. Antes no se era consciente del volumen de restos de amianto pero, gracias al compromiso de la Junta de ponerse manos a la obra para dar una solución al amianto, podemos decir que se va a solucionar y que están trabajando ya allí», indicaba ayer en rueda de prensa Sandoval, al ser preguntada por este asunto.
Venía a concretar la infamación que daba el viceconsejero de Medio Ambiente, Agapito Portillo, el lunes en este diario, donde explicaba que en la parcela había acumulado, enterrado en este caso, bastante más amianto de los 600 metros cúbicos esperados. En concreto, cuando comenzaron los trabajos bajo el primer emplazamiento de la carpa de presión negativa, los técnicos se dieron cuenta de que el cúmulo no era superficial, sino que llegaba a un profundidad de 4,5 metros.
Ahora los técnicos, apuntaba Portillo, tendrán que investigar la extensión de este profundo cúmulo. Estaba previsto que durante la operación, la carpa se moviera hasta en diez ocasiones a lo largo de esta parcela de 7.000 metros. Porque los técnicos trabajan sólo bajo la carpa. Primero, confirmaba Portillo, se va a desplazar a un espacio contiguo, para después «pegar el salto», para ver si esta profundidad de vertido se da en más espacios o es algo puntual.