Vivir más pero también vivir mejor

redacción / toledo
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El doctor Miguel Ángel López destaca que las mujeres «no solo se deben cuidar en el embarazo y el parto» e invita a potenciar la salud ginecológica con prevención y actuaciones ante los trastornos más comunes en cada etapa de la vida

Miguel Ángel López incidió en las políticas de diagnóstico precoz en enfermedades como el cáncer de mama. - Foto: Víctor Ballesteros

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa de que las mujeres en todo el mundo viven en promedio 4,4 años más que los hombres porque van al médico con más frecuencia y generalmente cuidan mejor su salud. En España las mujeres viven una media de 86 años, casi seis más que los hombres. El doctor Miguel Ángel López, jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del hospital Quirónsalud de Toledo, subrayó la importancia de que no solo vivan más, sino que vivan mejor.
Ofreció una charla en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, enmarcada en los actos del festival FEM organizado en Toledo con motivo del Día Internacional de las Mujer el 8 de marzo, donde destacó que las mujeres «no solo se deben cuidar en el embarazo y el parto» e invitó a potenciar la salud ginecológica con prevención y actuaciones ante los trastornos más comunes en cada etapa de la vida.
El doctor incidió en que sus pacientes tienen interiorizados los hábitos de vida saludable durante la gestación. «Ahí nos cuidamos por un tercero, el bebé, pero no debe ser así. Hay que cuidarse siempre», recomendó.
López explicó que ya en 2009 ya OMS avisaba de que pertenecer a uno u otro sexo «diferenciaba sobre las formas de enfermar» y se refirió a algunos de los problemas que afectan con mayor incidencia a las mujeres. Por ejemplo, dijo, las adolescentes entre 14 y 24 años tienen el doble de riesgo de contraer el VIH o el Virus del Papiloma Humano (VPH) que los adolescentes.
Respecto a la edad adulta, destacó un importante apartado al cáncer de mama, subrayando la importancia de la detección precoz. «Los índices de curación rozan el 100%» si se coge a tiempo, apuntó el doctor, quien recomendó que las mujeres se hagan mamografías cada año a partir de los 40.
La medicina preventiva, esto es, los hábitos de vida saludables, son fundamentales, dijo el facultativo, quien habló de la dieta y la toma de vitaminas. «Solo con esto en una etapa de nuestra vida acabaríamos con problemas como la osteoporosis -enfermedad que debilita los huesos- que derivan en accidentes, caídas, roturas, y trastornos para la vida de esas personas y sus familias», comentó.
El doctor López hizo un recorrido por los trastornos más comunes en función de la edad. En la infancia llegan a las consultas por infecciones vaginales, derivadas de la falta o la mala higiene, o la pubertad precoz. En la adolescencia se producen los trastornos menstruales o la planificación familiar, para evitar el embarazo o las enfermedades de transmisión sexual.
Ya en la edad adulta son fundamentales las revisiones ginecológicas, se planifica cuándo tener hijos y cuántos, se aborda en consulta el cada vez más común problema de infertilidad o esterilidad, así como por los controles en el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual.
Un vez alcanzada la madurez, el doctor explicó que los trastornos asociados a la menopausia, el suelo pélvico y la oncología ginecológica son los principales motivos de consulta.