Feminismo sin pelos en la lengua

J. Monroy
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Feminismo sin pelos en la lengua - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

'Towanda Rebels' llena la sala de conferencias de la Biblioteca para hablar de la cuarta ola del feminismo y de su labor a través de la redes sociales contra la sociedad patriarcal

Teresa Lozano y Zúa Méndez, ‘Towanda Rebels’, han llenado este martes la sala de conferencias de la Biblioteca de Castilla-La Mancha con su «feminismo sin pelos en la lengua», como lo definió la concejal de Igualdad, Inés Sandoval. Lo hicieron en el seno de la Escuela Toledana de Igualdad, en una conferencia sobre la cuarta ola feminista.
‘Towanda Rebels’ entiende que es necesaria una revolución feminista, «porque tal y como está organizado el modelo de sociedad, y todo lo que tiene que ver con ello, el mercado laboral, económico o ecológico, el mundo, tal y como está montado, no tiene futuro». Es ahí donde las mujeres, apuntó Méndez, «hemos dicho ya basta ya de violencia estructural, basta ya de violencia sexual, lo decimos explícitamente en esta cuarta ola». Lo están haciendo desde todas las partes del planeta a través de las redes sociales, que han permitido «hacer una red social de verdad que se escucha, con ecos desde todas las partes del mundo»; ecos que hablan de violencia salarial, brecha salarial, invisibilización de las mujeres y pobreza. De ahí, apuntó, Méndez, la necesidad de que la mitad de la población, las mujeres, luche y haga esta revolución.
Sandoval ensalzó la labor de ‘Towanda Rebels’ al llevar el feminismo a las redes, más allá de las calles, y «cada vídeo y cada reflexión que hacen en las redes hacen temblar los cimientos del patriarcado». De esta forma, están llegando a un público muy joven, que en gran medida fue el que acudió a la conferencia, que acudieron a escuchar un discurso que se aleja de lo teórico y «que sin duda llega a la gente». Sin embargo, a principios de año, la red instagram cerró su cuenta sin previo aviso. Hoy Lozano no puede todavía entrar en su cuenta. «Siempre hablamos que el espacio virtual está más democratizado, pero tiene su trampa. Si bien las redes sociales nos han posibilitado que las mujeres «alcemos la voz y digamos aquí estamos y la gente y la sociedad nos escuche, al final las redes sociales están manejadas por quienes están manejadas, por intereses capitalistas a quienes a veces los mensajes que mandamos no les gustan». Son mensajes como la denuncia de la prostitución y la pornografía; «al final de lo que nosotras siempre hablamos es de que vivimos en una sociedad enferma, a la que no le molesta que ocurran estas cosas, que las mujeres estén en venta, sino que te atrevas a contarlo».
Mientras la cuarta ola sigue creciendo, fueron muy pocos los hombres que se acercaron a la sala, hombres a los que invitó Lozano a darse por aludidos e ir a una charla feminista, porque viven en una sociedad desigual hacia las mujeres.