Las batallas clave se libran en Madrid y Barcelona

Javier M. Falla (SPC)
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Carmena tiene difícil la reelección ante el empuje de Cs y la previsible entrada de Vox, aunque queda el 'factor Pepu'. Las últimas encuestas en la Ciudad Condal muestran una lucha muy reñida entre Colau y Maragall, que podrían acabar como socios

Las batallas clave se libran en Madrid y Barcelona

Por mucho que los partidos concentren todos sus esfuerzos en el próximo 26 de abril, fecha de las elecciones generales, lo cierto y verdad es que las municipales del 28 de mayo, y más en el caso de Madrid y Barcelona, cuentan. Yes que unos candidatos atractivos y con gancho, ya sean como números uno en las listas de los comicios legislativos o locales, van a hacer que en una disputa tan reñida, el escaño caiga hacia una formación u otra. De hecho, la Comunidad de Madrid aportará 37 diputados y la provincia de Barcelona 32. De las dos capitales saldrán la mayoría de los votos, por eso son tan importantes esas plazas y más en este delirante calendario electoral, con hasta cuatro comicios en un mes.   
En Madrid, el presidente del Gobierno tiene a un personaje tan popular como el exseleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández como candidato a la Alcaldía. Juntos formarán un gran tándem en los mítines. El mediático fichaje parece que tendrá la llave, que podrá entregar al mejor postor.  
No puede decir lo mismo el líder del PP, Pablo Casado, con un José Luis Martínez-Almeida muy querido por las bases, pero sin tirón alguno. Se habían barajado muchos nombres mediáticos, como Adolfo Suárez Yllana o Manuel Pizarro, pero o bien las encuestas o las calabazas decidieron que un prestigioso abogado del Estado al que muy pocos madrileños de a pie conocen, sea su arriesgada apuesta. Algo que se puede decir también de su aspirante a la Comunidad, la experiodista Isabel Díaz Ayuso. No obstante, igual el líder conservador sale ganando pues también es cierto que dada la mala imagen que tenía el partido en Madrid -Gürtel, Púnica, Cifuentes...-, eran necesarias las caras nuevas, y precisamente ellas son las que gran parte de la sociedad demanda. 
Las batallas clave se libran en Madrid y BarcelonaLas batallas clave se libran en Madrid y BarcelonaMientras, en Ciudadanos, a diferencia de lo sucedido en Cantabria y Castilla y León, la tranquilidad es la nota predominante, con una líder asentada,Begoña Villacís. La abogada goza de una enorme popularidad -dañada por una posible ocultación durante tres años de una sociedad patrimonial que tenía con su marido- y algunos sondeos le otorgan el bastón si hay sorpasso a Génova y se abstiene Vox, que lo pondrá todo patas arriba. Va a contar con unos refuerzos de lujo con Albert Rivera y sus segundos espadas para las legislativas:el exvicepresidente de Coca-Cola Marcos de Quinto (número dos), la letrada miembro del Secretariado Gitano Sara Giménez (tres) y el abogado del Estado Edmundo Val (cuatro), defenestrado por el Gobierno simplemente por hacer su trabajo en el juicio del procés y negarse a borrar de la acusación la palabra rebelión.  
De Podemos no se puede decir lo mismo porque, entre otras cosas, la actual regidora, Manuela Carmena, va por libre con su Adelante Madrid y casi ha cortado los lazos con los Iglesias Montero, confeccionando una lista con gente de su confianza y disidentes del bloque morado. A esto hay que añadir la traición de Íñigo Errejón, que ha dejado el grupo que cofundó por la marca de la exjueza, que competirá con el vallecano en la Asamblea. Los sondeos le otorgan la victoria a Carmena, pero no parece que sea suficiente para repetir. El bastón, a priori, se lo rifarán entre Villacís y Martínez-Almeida. Todo dependerá de que haya o no sorpasso... y de Vox. Eso sí, Pepu es el gran tapado. 
En la Ciudad Condal, Ada Colau, que también marcó distancias con los morados, va a sudar tinta china para estar cuatro años más. Será necesario, si las encuestas aciertan, que le apoyen los independentistas. Muchos explican en eso sus desaires al Rey y guiños constantes al procés, que se hicieron más palpables con la guerra de los lazos amarillos, desafiando a la mismísima Junta Electoral Central, con lo que eso implicaba:la inhabilitación.
Mientras, por el PSC se vuelve a presentar Jaume Collboni, por ERC Ernest Maragall -un histórico de los socialistas que renegó de ese partido en 2012-, por el PPC el independiente Josep Bou, por JxCat el exconsejero del Interior Joaquim Forn, que está en la cárcel -la número dos, Elsa Artadi, será su voz- y por Ciudadanos, que renuncia a su marca, Manuel Valls.
El exprimer ministro galo lidera una plataforma cuyo nombre aún no se sabe y que tiene como número tres al exministro socialista Celestino Corbacho, alcalde de Hospitalet entre 1994 y 2008. El segundo lugar recaerá en la diputada regional de Cs Mari Luz Guilarte y el cuatro a una exdirigente de Unió, Eva Parera. Quiere dar imagen de transversalidad, pero parece que esto no termina de convencer al electorado, y es posible que la foto de Colón con Vox, que no aparece en las encuestas quizás por el voto oculto de la vergüenza, le haga daño. Se dice que el efecto Valls se diluye en favor de Collboni. Habrá que ver si la presencia de Inés Arrimadas -recién fugada a Madrid- en campaña trae, como ya hizo en Andalucía, una lluvia de votos. 
Los últimos sondeos -sobre todo, las encuestas internas de los comunes- dan la victoria a Maragall, a muy corta distancia de Colau, y viceversa. Es más que probable que tengan ya un acuerdo firmado, al que se podrían sumar fuerzas secesionistas, aunque Junts per Cat señaló recientemente que no apoyarían a los comunes. Sí que habrá un más que previsible perdedor, Josep Bou, que tiene muchas papeletas para lograr un hito histórico:que el PP no tenga representación en el Ayuntamiento de Barcelona. 
Hay un dato que no se ha tenido en cuenta en estas batallas y es la influencia en los acuerdos de Gobierno de los comicios legislativos y regionales. Que a nadie le extrañe que las dos metrópolis sean moneda de cambio en La Moncloa o en Ejecutivos autonómicos, sobre todo si Cs levanta, como adelantó hace días, el cordón sanitario al PSOEel próximo 28 de mayo.