¡Que vienen los madrileños!

Agencias-SPC
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Los alcaldes de varios pueblos habituales como destino vacacional reclaman responsabilidad a quienes acudan allí en busca de un refugio para huir de los principales focos de la pandemia de coronavirus

¡Qué vienen los madrileños!

Los visitantes madrileños empiezan a ser vistos en otros puntos de España con recelo e incluso con cierta hostilidad por el efecto que sus desplazamientos puedan tener en la propagación del coronavirus, y hay muchos que alzan la voz para pedir que se vuelvan a casa... aunque ya no vaya a ser posible tras las últimas medidas adoptadas por el Gobierno.
Uno de los más duros ha sido el presidente de Les Corts valencianas, Enric Morera, quien les culpa de estar «exportando el virus» por su llegada a las localidades costeras, donde hay muchos que tienen casa de veraneo.
La capital, el principal foco del Covid-19, era vista hace unos días  en el resto del país como un sujeto a confinar sin contemplaciones, y dirigentes políticos como Morena veían como «una irresponsabilidad» que los madrileños se estén desplazando a otros lugares del territorio nacional ignorando las recomendaciones de no viajar. «Esto no son unas vacaciones», insistían una y otra vez con el temor en su mirada.
Y es que, aprovechando que la Comunidad fue la primera en echar el cierre a los colegios y las facilidades que ya estaban implantadas en las empresas para teletrabajar, muchos gatos hicieron raudos las maletas para viajar a sus habituales lugares de vacaciones, sobre todo en la costa de la Comunidad de Valencia y Murcia, lo que generó un enfado generalizado en esos destinos.
No solo había enojo entre dirigentes políticos, también Twitter se ha llenado estos días de mensajes criticando estos desplazamientos, acusando a los visitantes de Madrid de «incivilizados», «inconscientes» o de poner «en peligro» a otras poblaciones. Sin señalar directamente a la capital, la presidenta balear, Francina Armengol, veía recomendable que no visiten las islas personas procedentes de lugares donde hay muchos infectados y tenía pensado trasladárselo incluso al presidente del Gobierno, aunque el actual estado de alarma impide ahora este tipo de viajes.
También desde Castilla La Mancha se pidió extremar la prudencia y la precaución tras constatar que están viniendo «en masa» a muchos pueblos pequeños. «Esto no son 15 días de vacaciones para nadie, ni para los que vienen de Madrid», recalcó la portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández.
Preocupación también en alguna localidad gallega, como Fisterra (La Coruña), por la «avalancha inminente de gente de fuera». «Lo normal en estos casos es no dejar salir a la gente de donde está», lamentaba su alcalde, José Marcote.
Varios ediles de la provincia de Zamora, con una población muy envejecida, están alarmados por el regreso en las últimas horas de oriundos de estas localidades que emigraron a Madrid y han llamado a la responsabilidad de éstos.
«No son unas vacaciones», y es de conciencia y de lógica que los 15 días de paralización de servicios se pasen en el domicilio propio y no en los pueblos, decía la alcaldesa de San Vitero, Vanesa Mezquita.
También los municipios turísticos de la costa de Cádiz notaron la llegada de personas y familias especialmente de Madrid, que se trasladaban a sus casas de veraneo en estas localidades para pasar la cuarentena o alejarse de focos de contagio del coronavirus. El Puerto de Santa María, Chipiona, Chiclana de la Frontera o Conil de la Frontera son algunos de estos municipios del litoral gaditano en los que muchos residentes de fuera de la provincia y de la comunidad tienen una segunda vivienda para pasar sus vacaciones.
Los ayuntamientos afectados no han tomado ninguna medida especial de momento, pero tienen claro, que no les gusta la idea.