Francisco, arzobispo de corazón

J.M.
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El nuevo arzobispo de Toledo ofreció ayer su primera homilía en la Catedral y recordó que el Corazón de Jesús lleva a encontrar la paz y la alegría entre las dificultades de la vida

Francisco, arzobispo de corazón - Foto: Manu Reino

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Francisco Cerro, arzobispo de corazón

El nuevo arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, repasó en la Catedral, en la primera homilía, su trayectoria de vida consagrada y subrayó que la Catedral Primada albergó su ordenación sacerdotal de manos del que fuera cardenal arzobispo emérito Marcelo González. Junto con él, iniciaban el viaje pastoral otros siete curas que presenciaron ayer el acto solemne de la sucesión de Braulio Rodríguez. Precisamente, mencionó el legado que recibe de sus antecesores: «Todos ellos me animan a continuar por el camino que han seguido de tener el Corazón de Jesús como fuente de evangelización de los pobres».
Cerro Chaves escogió la antífona de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús 'Los proyectos de su Corazón subsisten de edad en edad' para encarrilar la homilía de la toma de posesión, en la que recordó su labor pastoral en la Archidiócesis de Valladolid y la Diócesis de Coria-Cáceres. «El Corazón de Jesús siempre me ha llevado a vivir agradecido como único camino para encontrar la paz y la alegría en medio de las dificultades de la vida», aseveró el nuevo arzobispo de Toledo en una homilía que duró más de una hora y media.
«Este es mi proyecto personal, una evangelización con corazón. Sería terrible y sin presente ni futuro que se tratara de evangelizar sin corazón», manifestó Cerro Chaves, quien incidió en que lo mejor que se puede decir de una persona es: «¡Vaya corazón tienes!». Con ello, llamó a evangelizar en las periferias a la gente más necesitada. 
«Evangelizar con confianza es evangelizar con corazón, es decirle a cada persona que te encuentras en el camino de la vida, con tus palabras siempre, que Dios te ama y quiere para nosotros lo mejor. No es un Dios contra nosotros, es un Dios con nosotros», indicó antes de destacar que la mayoría de las regiones del mundo cuentan con sacerdotes de Toledo.
«Ante la situación de conflictos, de tensiones, de paro, de emigración que vivimos en los momentos actuales, sobre todo entre los jóvenes, también del desprecio a la vida, solo podemos hacer frente evangelizando con hombres y mujeres que viven la alegría que brota de la Santísima Trinidad y en la familia de la Iglesia, que nos quiere de verdad por encima de ideologías», señaló y animó a los profesores a que formen personas que hacen frente al mal con el bien.
El nuevo arzobispo de Toledo, que recordó la labor de la Iglesia por los pobres y necesitados a través de diferentes instituciones, y aprovechó para anunciar el vigésimo Año Jubilar de Guadalupe donde participará como pastor peregrino. 
Cerro Chaves concelebró la misa con otros 48 sacerdotes entre cardenales, arzobispos, obispos, obispos auxiliares y obispos eméritos. Entre los cardenales, figuraban el arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco; el arzobispo de Valencia, Ricardo Blázquez; el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y Aquilino Bocos.
Entre los representantes políticos más relevantes, asistieron a la ceremonia el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; el presidentes de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido; diputados del Congreso y el Senado; el presidente de la Diputación, Álvaro Gutiérrez; el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, o la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.
Los presentes, entre los que hubo una mujer que desplegó una pequeña pancarta al inicio de la ceremonia en la que pedía alimentar la esperanza en Villarta ante un bajón de la fe, escucharon también el saludo de Braulio Rodríguez, quien ha ejercido como arzobispo durante 10 años y ocho meses. «La sucesión apostólica continúa, gracias a Dios, en la Diócesis Primada», dijo.
Rodríguez recordó que Cerro Chaves será el responsable del rito hispano mozárabe. «No olvides la vocación laical, también tan necesaria. Si te ven cerca de ellos, con ellos, confiando en ellos, tendrán muchas alegrías que solo en la Iglesia se experimentan, sobre todo sus pastores», dijo después de mencionar los dos seminarios.
El nuncio apostólico Bernardito   C. Auza habló en representación del Vaticano y animó a patear las calles y entrar en cada rincón de la sociedad.
Quizá, como ejemplo, el nuevo arzobispo de Toledo se quedó a saludar a los cientos de fieles y religiosos presentes en la Catedral. «Hasta la hora de comer», bromeó Cerro Chaves.