Cáncer de mama: Personalizar terapias y reducir toxicidad

C.M
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El grupo Geicam ha reunido a más de 400 oncólogos y a grandes líderes internacionales llamados a revisar los avances logrados en la investigación de una enfermedad «muy frecuente» en las mujeres

Cáncer de mama: Personalizar terapias y reducir toxicidad - Foto: Yolanda Lancha

Esta una asociación científica de interés público dedicada a la investigación en cáncer de cama celebró en la ciudad su simposio -bianual- con el objetivo de reunir a prestigiosos expertos nacionales e internacionales para aprender y reflexionar sobre los avances gestados en un ámbito de actuación que comprende desde la atención personalizada a las mujeres en todos los ámbitos, hasta la investigación epidemiológica, clínica y traslacional más avanzada que se está realizando en cáncer de mama en la actualidad.
Bajo estas premisas, y conscientes de que el intercambio de conocimiento y la colaboración entre grupos, investigadores y países es imprescindible, los artífices del encuentro han logrado citar a más de 400 oncólogos especializados en una enfermedad que es diagnosticada, en Castilla-La Mancha, «a entre 1.000 y 1.200 mujeres cada año en los 10 hospitales» de la región.
En este sentido, el jefe del servicio de Oncología del complejo hospitalario de Toledo aseguró que «entre el 25% y el 30% de tumores en mujeres de nuestra comunidad son de mama», por lo que tuvo a bien apreciar que las pacientes castellano-manchegas «tienen acceso a todos los tratamientos punteros» aunque, citó, «este acceso es algo más limitado en el ámbito de la investigación clínica», extremo que consideró «va a mejorar sustancialemnte en los próximo tiempos» porque es «fundamental mejorar en el conocimiento del cáncer y en su atención» ya que, sentenció, «sin investigación no hay avances». Por ello, y como miembro del comité jecutivo de Geicam, José Ignacio Chacón destacó la importancia del congreso para «revisar el el conocimiento generado por la investigación clínica».
Puesto que se ha pretendido que en Toledo estuvieran «líderes internacionales», a su izquierda estaba sentado el doctor del Jonsson UCLA-Comprehensive Cancer Center de Los Ángeles, Dennis Slamon. Oncólogo y hematólogo «responsable de una de las revoluciones más importantes en el tratamiento del cáncer» porque fue la persona que alertó de que algunos tumores de mamapresentaban ciertos cambios en una proteína. Es decir, su investigación permitió superar la idea de que «este cáncer no es una única enfermedad» sino que «existen diversas dentro de esta patología» y, ante ello, generar tratamientos específicos que, a diferencia de la quimioterapia, están diseñados a partir del conocimiento molecular del tumor.
Bajo esta nuevo percepción y con el fin de «mejorar los resultados en los tratamientos de pacientes de todo el mundo», Slamon aseguró que «el reto está en individualizar las terapias» porque «si lo hacemos así tendremos mejores resultados, más efectivos y dotados de terapias menos tóxicas». Todo ello, apuntó, «desarrollando terapias dirigidas» y contemplando «el impacto de las terapias inmunologicas sobre el cáncer de mama» porque aunque este tratamiento ya ha tenido resultados en «el cáncer de pulmón, el melanoma, el cáncer de colon o el cáncer renal», por el momento «no ha tenido impacto mayor en el cáncer de mama».
En este sentido, el oncólogo norteamericano concretó que los desafios a afrontar se centran en «saber cómo combinar las nuevas terapias con los tratamientos tradicionales» y en saber «cómo combinar los distintos tratamientos novedosos» para «mejorar los resultados». Porque augurando un «futuro brillante», no dudó en destacar el resultado obtenido en «muchas pacientes en las que hemos conseguido convertir una enfermedad letal con rápida progresión en una enfermedad crónica» que se puede controlar «con tratamientos con escasos efectos secundarios». Queda muchas «preguntas abiertas» como la de la «importancia de la terapia inmunológica» y, por supuest o, «progresar en el cáncer de mama triple negativo», un tipo tumoral «‘huérfano’ de terapias dirigidas» que «necesita más estudios».

 

Hay que «ajustar las campañas de screening» y crear censos reales.

El presidente de Geicam y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón, Miguel Martín, precisó que «a pesar del aumento de la incidencia de la enfermedad» -la estimación habla de una mujer por cada 9 o 10 con casi 30.000 nuevos casos nuevos al año- se «ha producido un descenso de la mortalidad a causa de las campañas de screening y, sobre todo, a los nuevos tratamientos médicos que evitan que las metástasis se desarrollen».
De hecho, «la mayoría de cánceres de mama son diagnosticados en una etapa operable» evitando procesos que, en el pasado, consistían en la extirpación «de la mama o de los ganglios de la axila, e incluso en la ampliación de la cirugía hasta límites aberrantes». Intervenciones, por fortuna, que ahora buscan «tratar la metástasis» porque sabemos que «las mujeres no se mueren por el tumor sino por la metástasis y eso es relevante».
Así, Miguel Martín destacó que «las cirugías se han sofisticado hasta la simplificación» y que, en un futuro, «muchos cánceres de mama no precisarán ni siquiera de ellas pero sí un tratamiento médico individualizado». En este sentido, se refirió a las campañas de screening considerando la necesidad de «refinarlas o ajustarlas al riesgo de los pacientes» de deberían determinarse por distintos parámetros.
Aprovechó la ocasión, el oncólogo José Ángel García para valorar «la prevención primaria» y para recordar que «se ha comprobado que los estilos de vida saludable reducen de forma importante el riesgo de parecer un cáncer de mama».
Y puesto que son muchos los parámetros ha tener en cuenta y muy beneficiosos los avances relacionados con las terapia individualizadas -ofrecer a cada paciente los tratamientos más adecuados para ella y para su tumor considerando factores tanto clínicos como biológicos- Miguel Martín aludió a la necesidad de «trabajar con datos epidemiológicos» ya que «lamentablemente las administraciones lo desconocen porque no existen datos de tumores» generales, aunque sí los hay parciales en algunas comunidades autónomas. Como ejemplo, Madrid está ahora creando este registro. Esta estadística ayudaría a la hora de colaborar con la sostenibilidad del sistema sanitaria porque permitiría ver «en detalle lo que usamos, para qué lo usamos» para conocer «el coste de los tratamientos» y, por ello, su eficacia.