La bandera del toro ondea en Villaseca

Álvaro de la Paz
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La localidad sagreña presume de su feria de novilladas, un ciclo que cumple 20 años y que tiene en la seriedad y la integridad las bases de su espléndido crecimiento

La bandera del toro ondea en Villaseca

El Alfarero de Oro celebra su vigésima edición. El certamen, que inició su andadura en el año 2000, se ha convertido a lo largo de sus dos décadas de existencia en uno de los ciclos de novilladas más importantes del planeta toro. Los cinco festejos que forman la feria de septiembre reúnen a los más destacados espadas de este escalafón con una variada representación de ganaderías prestigiosas y de marcado carácter torista. La fórmula, en desuso en buena parte de los ofertas taurinas que se programan, funciona en Villaseca de la Sagra. Su serial del final del verano es una de las citas destacadas de la temporada. La importancia rebasa los límites de las muy taurinas comarca de La Sagra y provincia de Toledo y trasciende la mera condición de novilladas con picadores. El Alfarero de Oro es la referencia donde toro, torero y aficionado se encuentran en un acontecimiento que rige la solemnidad.
La actual plaza de obra, inaugurada en agosto de 2013, registró su primer lleno absoluto el pasado septiembre. Aquel no hay billetes refrendó una tendencia creciente: cada edición del Alfarero de Oro es más importante que la anterior. «La ilusión que tenemos siempre es la de llenar y repetir éxito», cuenta Jesús Hijosa, alcalde de Villaseca de la Sagra y uno de los padres del milagro del toro en este tramo de la vega del Tajo. Las cinco novilladas de la edición venidera se celebrarán los días 5, 6, 7, 9 y 10. La afluencia de público se espera notable: vendrán de aquí y de allá, muchos repetirán y otros se acercarán por primera vez al calor de llamada de las cosas bien hechas. «La tauromaquia nos ha puesto el mapa», apunta el regidor.
Villaseca de la Sagra se erige en el bastión de una fiesta que elude el triunfalismo y la comodidad. Sobrevive un afán conservacionista respecto a una tradición cada vez más almibarada. «Ofrecemos un espectáculo serio, con rigor e íntegro», explica el alcalde. El regidor sagreño apunta al hecho diferencial de su feria más importante. «Como esta nuestra quedan pocas: hay una tauromaquia súper maltratada en algunos sitios de España». La propia confección de los carteles atiende al gusto de los aficionados por la diversidad de orígenes en el ganado bravo seleccionado. La localidad se convierte, alrededor de su fiesta de septiembre, en el punto de encuentro de decenas de fieles del toro de la península y Francia. La televisión pública regional ofrecerá el ciclo completo en directo.
«Se ha difundido, ha ganado fama y es una fuente de ingresos para el municipio», añade Hijosa. El alcalde se congratula de la repercusión que su localidad ha adquirido en los últimos años. El reclamo para autóctonos y foráneos es la fiesta brava. Desde el Ayuntamiento apuntan la importancia de los dos ciclos de novilladas, Alfarero de Oro y Alfarero de Plata, y de los festejos populares, encierros y recortes principalmente, que salpican el calendario de toros. La temporada se alarga desde febrero, con las jornadas culturales, hasta octubre, mes que se ha empleado para algún tentadero con carácter benéfico. La localidad no desconecta de su pasión.
Hijosa habla de los animales, los actuantes y los aficionados. De los utreros por lidiar valora «la riqueza, la diversidad y el patrimonio genético que potencia el espectáculo artístico»; a los jóvenes espadas aspirantes al escalafón superior les recuerda que en La Sagra «se les enseña a torear todo»; a los aficionados les hace partícipes de «la apuesta» emprendida por su localidad con el cambio de siglo y les pone en el centro de sus atenciones y cuidados.
Un encierro de La Quinta descorchará el próximo jueves 5 de septiembre el Alfarero de Oro. Tras el parón tradicional del día 8 por la festividad de la patrona, el ciclo concluirá el martes 10. Los novilleros más prometedores del momento, entre otros varios de la provincia, trenzarán en el paseíllo en el coqueto coso local a partir de las 18.30 horas de cada tarde. Villaseca de la Sagra es la última plaza que apuesta por la cantera.