La importancia de la materia oscura en nuestra vida

J. Monroy
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El astrofísico Joaquín González-Nuevo explica en la biblioteca regional las teorías y efectos de materia y energía oscuras, en una nueva conferencia del ciclo Maridajes Cuánticos, promovido por Ciencia a la Carta

La importancia de la materia oscura en nuestra vida - Foto: David Pérez

En casi 2.500 años, la humanidad ha pasado de que Sócrates reconociera que no sabía nada, a que los astrónomos actuales adviertan que, más allá de estrellas, agujeros negros, galaxias o nebulosas, en realidad desconocemos el 95 por ciento del universo, que es lo que no vemos, ni detectamos.
A pesar del título de la conferencia, ‘El Universo Oscuro’, y de que algún amigo le preguntara si la iba a impartir con casco de Darth Vader, Joaquín González-Nuevo se acercó este martes a Toledo no para hablar de Star Wars, sino de todo lo que no conocemos del universo, es decir, de la materia y la energía oscuras, que a lo mejor son menos conocidas y más difíciles de explicar que la fuerza. González-Nuevo, astrofísico en la Universidad de Oviedo, era el invitado de Ciencia a la Carta, en su nueva conferencia del ciclo Maridajes Cuánticos, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha.
Allí habló de dos de los grandes misterios actuales de la cosmología moderna, como son la materia oscura y la energía oscura. «Lo que la gente no sabe es que son muy importantes en nuestra vida, solo que no nos damos cuenta», explicó al numeroso público presente. Porque la materia oscura es la que hizo que en el pasado el universo evolucionara como lo ha hecho; ha permitido que se formen las galaxias «y que estemos aquí». Mientras que la energía oscura, «si lo hemos entendido bien», es la que va a controlar el futuro del universo. En definitiva, tienen las respuestas a las eternas preguntas ¿de dónde venimos? y ¿adonde vamos?
Evidencias de la oscuridad. González-Nuevo dio un rápido repaso a los últimos estudios que tratan de dar respuesta a estos grandes enigmas, sin meterse demasiado en el detalle. Sí incidió más en los razonamientos que han llevado a proponer su existencia, aunque todavía no se vean, ni se entiendan.
Para empezar, el astrofísico rompió una lanza por Vera Rubin, astrónoma estadounidense, recientemente fallecida, que a su juicio tenía que haber sido una de las primeras mujeres en llevarse el Nobel en astronomía. Suya fue una de las pruebas sobre la materia oscura. Se dio cuenta de que las galaxias, al alejarse, no empiezan a rotar más despacio, como marcan las leyes de Newton. A medida que se alejaban las galaxias, su velocidad de rotación se mantenía constante, lo que solo se puede explicar por que la teoría de gravedad tiene algún problema, o hay más materia que no vemos. De ahí el nombre de «materia oscura».
No es esta la única prueba de su existencia, apuntó González-Nuevo. Si grandes cantidades de materia hacen que la luz se curve, produciendo lentes gravitacionales, que nos permiten ver más lejos en el universo, con tan solo la masa de los objetos visibles, no sería suficiente. Finalmente, el astrónomo apuntó que la materia oscura no interacciona con la luz, ni la emite, y ni siquiera choca con sí misma, como se demuestra en los choques de los cúmulos galácticos. De ahí que sea tan rara y difícil de observar.
Por su parte, la energía oscura es lo que puede explicar que las galaxias se separen, desde el Big Bang, cada vez más rápido. No debería ser así, porque la gravedad las debería frenar, «el hecho de que se vayan cada vez más rápido indica que tiene que haber algo más ahí, y a ese algo lo hemos llamado energía oscura», apuntó en invitado de Ciencia a la Carta.