Interesante feria taurina en Santa Cruz del Retamar

Dominguín
-

La localidad tiene en su peña 'Churriega' uno de sus mayores exponentes de los festejos. Dos novilladas picadas han sido el plato fuerte y han dado cabida a nuevos valores como el novillero local Alberto Hernández

Interesante feria taurina en Santa Cruz del Retamar

Está a punto de finalizar el mes de agosto, y unos de los municipios más taurinos de la comarca torrijeña ha finalizado su Feria Taurina. Santa Cruz del Retamar es uno de esos santuarios donde perdura el idilio entre fiestas y toros, o entre toros y fiestas. Prácticamente gran parte de la programación esta soportada en todo aquello que tiene que ver con la tauromaquia.
El Ayuntamiento ha contado siempre con grandes aficionados entre sus alcaldes y concejales, casi todos de ellos han crecido taurinamente en la populosa peña ‘Churriega’. Se nota en la calle y en la plaza de toros, donde el color azul predomina por encima de todo.
Una becerrada nocturna abrió la feria donde actuaron Daniel Garro, Alberto Hernández, Roberto Recio y Felipe González, ante añojos de Toros de Castillo de Oropesa. Al final el becerrista local perteneciente a las Escuela Taurina de Toledo, Alberto Hernández salió en volandas de sus paisanos al cortar las dos orejas del animal.
La primera de las novilladas con picadores era un desafía ganadero entre las divisas del Retamar y Fernando Guzmán, dejando esta última mejor sabor de boca tanto en la presentación como en la condición. El resultado quedó en tablas, cortando una oreja tanto Juan Carlos Carballo, como Ignacio Olmos. La segunda picada tenía en chiqueros cuatro utreros de la ganadería toledana de Fernando Peña. Antonio Grande sólo obtuvo un trofeo, mientras que Ángel Jiménez se proclamó triunfador de la tarde y del serial al cortar una oreja a cada animal, valiéndole para abandonar el coso churriego a hombros.
Se cerró el serial con una clase práctica con tres alumnos de escuelas taurinas. Repetía el local Alberto Hernández junto a Israel Morales e Iñaki González.
Al final una gran programación donde ha habido encierros por las calles de costumbre, sueltas de reses y hasta encierros infantiles que han colmado Santa Cruz de aquello que más les gusta, los toros.