Estudiando para salvar vidas

J. Monroy
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El 112 acoge el III Curso del Programa Cardiopulmonar en Escuelas, una formación con la que implica a un profesorado, que más tarde mostrará a sus alumnos cómo salvar vidas con el masaje cardio-respiratorio

Salvar una vida depende de una cadena de actuaciones y el primer eslabón es la persona que está al lado de alguien que sufre una insuficiencia cardio-respiratoria. Porque el cerebro, explica Antonio Álvarez, gerente de Urgencias, Emergencias y Transportes Sanitarios del Sescam, muere a los tres o cuatro minutos de no recibir sangre. Hay que actuar en ese tiempo, y la persona que está al lado, tiene que ganar tiempo hasta que lleguen los servicios especializados y consigan salvar una vida.
Se gana tiempo, apuntó Álvarez, logrando que ese corazón parado consiga bombear sangre. De ahí que se apriete para bombear sangre. Una reanimación bien hecha consigue aproximadamente un veinte por ciento del flujo normal de sangre, con lo que el cerebro gana mucho tiempo. Además, hay que meter aire en el pulmón. Este tipo de actuaciones ha conseguido salvar muchas vidas en Castilla-La Mancha, incluidos sus centros escolares.
Este martes es el Día Europeo de la Resucitación Cardiopulmonar, bajo el lema «tus manos salvan vidas» y esta misma semana la Junta ha continuado con la formación de profesores para la reanimación. «Con una sola vida que salváramos de uno de nuestros escolares para mí sería bien invertido el dinero que gastamos en formación», apuntó el director general de Juventud y Deportes, Juan Ramón Amores.
Las instalaciones del 112 están acogiendo la III Edición del Curso del Programa de Reanimación Cardiopulmonar en Escuelas (Prorecue), una formación de veinte horas en la que ya han participado 750 profesores de la región. Amores apuntaba allí que es fundamental en la sociedad conocer las normas básicas para poder salvar una vida. Su idea es traer a escuelas e institutos de la región ese lema del Día Europeo, «tus manos salvan vidas». Porque «las de cualquiera, las de un profesor, las de los niños, pueden salvar vidas con unas pequeñas nociones».
La idea de la Junta es crear un ‘efecto multiplicador’, formando a profesores que, a su vez, llevarán lo que han aprendido, con unas prácticas obligatorias, a sus centros educativos. Para que así sea, y que se puedan desarrollar prácticas, el Gobierno regional adquirió el pasado año sesenta muñecos (doce en cada provincia), que se ceden a los centros. De esta forma, el pasado año se llegó a la cifra de doce mil escolares y mil seiscientos profesores. De ahí el intento de poder realizar a final de año una nueva inversión. «Por lo tanto, creo que es importante, es una acción que desde el Gobierno regional tenemos que continuar, vamos a seguir haciéndolo», apuntó Amores.
Porque si a veces, apuntó, los recursos no son suficientes, la intención de la Junta es seguir trabajando, ser constante para cada vez llegar a más centros educativos. En estos momentos, los desfibriladores son aparatos caros y, gracias a diputaciones provinciales y ayuntamientos, están llegando cada vez más a la población. Pero no lo hacen a los centros educativos, donde quizás podrían estar infrautilizados fuera del horario escolar. En algunas localidades es la Policía Local quien los porta donde sea necesario. Si no, se tiende a tenerlos en espacios públicos, donde se puedan utilizar todo el día.

Estudiando para salvar vidas David Pérez
Estudiando para salvar vidas - Foto: David Pérez
Estudiando para salvar vidas David Pérez
Estudiando para salvar vidas - Foto: David Pérez