Una gotera inutiliza la mitad de las salas del centro cívico

J.Monroy
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Una gotera inutiliza la mitad de las salas del centro cívico - Foto: Yolanda Redondo

Río Chico lleva siete años esperando una solución para el centro de Valparaíso, que el Ayuntamiento ha comprometido para este año. La Asociación también pide personal municipal en las instalaciones

Más de siete años lleva aguantando el centro cívico de Valparaíso una pertinaz gotera, que ya ha provocado el cierre de una sala y que ha comenzado incluso a afectar a techo, paredes y suelo de la ludoteca. Son dos de los cuatro espacios del edificio. El arreglo de la gotera, entre otros desperfectos del centro, la puesta a punto del nuevo local vecinal y la asunción por parte del Ayuntamiento de responsabilidades en el edificio son algunas de las peticiones de Río Chico a los grupos políticos que le están visitando estos días.
Así lo solicitó igualmente la Asociación en el último Consejo de Participación Norte, donde los responsables municipales adelantaron que ya se contemplan en los presupuestos municipales una partida para el mencionado arreglo de la gotera. Además, también les pidió la concejal Helena Galán un listado de todos los desperfectos menores, para que los técnicos municipales los arreglaran.
Sin embargo, apunta Sheila García, presidente vecinal, lo que necesita el centro cívico es que se arregle la gotera, pero también las consecuencias que ha causado, como las manchas en las paredes y los suelos de madera levantados. La Asociación ha tenido que clausurar una de las salas afectadas por la gotera, que también ha comenzado a cebarse con la ludoteca. Las paredes se están estropeando y manchando con las humedades, que incluso llegan al suelo de madera, ya levantado. Además, evidencia problemas como la reciente rotura de una manilla de una puerta, de la sala 1. La Asociación está esperando todavía que se arregle, «porque aquí no viene nadie, el mantenimiento en el centro cívico está olvidado».
También está esperando la Asociación que el Ayuntamiento acondicione, tal y como se comprometió, el local de la antigua farmacia que le ha cedido para sus actividades vecinales. Primero, tardó un mes la luz. Ahora hay que pintar las instalaciones y hacer diversas reparaciones más.
Recepción municipal. Finalmente, la Asociación reclama que el Ayuntamiento recepcione las instalaciones. En estos momentos, es Río Chico quien paga el personal administrativo. Por la mañana las instalaciones carecen de actividad y por la tarde es personal vecinal y gracias a colaboraciones con los profesores, quienes hacen posible su cierre. Lo que quieren los vecinos es que alguien del Ayuntamiento se acerque a abrir y cerrar «y que no tengamos que tener nosotros un administrativo».