Gibello afronta la dura carrera de Guadalupe

L. T.
-
David Gibello, con el Real Monasterio de Guadalupe al fondo. - Foto: L. T.

El corredor del Espartanos Talavera realizó los 27,300 kilómetros de esta carrera de montaña en un tiempo de 4 horas, 2 minutos y 52 segundos

David Gibello, del club Espartanos de Talavera, afrontó la VI Carrera por Montaña Puebla y Villa de Guadalupe. Empleó un tiempo de 4 horas, 2 minutos y 52 segundos para recorrer los 27,300 kilómetros de la prueba. Hay que señalar que es puntuable para las carreras por montaña Fexme.
La salida se dio a las diez horas y los primeros 6 kilómetros transcurrieron por la conocida ruta de Isabel La Católica. Durante un kilómetros la carrera es por un trayecto urbano pasando por la plaza de Santa María de Guadalupe, Arco y calle Sevilla, plazuela de los Tres Chorros, calles Tinte, Ventilla para dar a la calle San Blas.
Seguidamente, los participantes bajaron el río Guadalupejo, cruzaron el puente Cañamero, para iniciar una subida hacia la Ermita de Santa Catalina. Desde este punto continúa la ascensión hasta llegar al Castaño ‘El Abuelo’, que diera cobijo por igual a nobles y reyes que a pastores y rebaños. Es un enclave único en Extremadura por su misteriosa belleza. Y en este punto, a 985 metros de altitud, la prueba llega a sus seis primeros kilómetros. La carrera continúa por el Collado Llano y la Sierra de Sancho, para seguir hacia el Collado de la Era de la Celada para bajar hasta la zona conocida como el Mato, declarado Corredor Ecológico de la Biodiversidad.
Tras subir una pronunciada cuesta se llega a la presa de El Mato, kilómetro 13 del recorrido.  Tras dejar atrás la presa, los corredores se encaminan al Arca del Agua, kilómetro 15. Desde allí, subida  al Cerro Hurocao, donde comenzó el ascenso más duro de la prueba:el Pozo de las Nieves (1.260 metros) por una línea cortafuegos situada en la zona de Los Hoyicios, siendo el tramo con más pendiente de la prueba.
Una vez alcanzado el Pozo de las Nieves, situado en el kilómetro 18, empezó el intervalo más técnico de la carrera:un recorrido compuesto de por un tramo de pedreras, con una primera y breve subida junto con otro pequeño descenso, siempre pisando esa pedrera característica de la montaña (800 metros).
Este tramo desemboca en  la Ruta de Alfonso XI para bajar hasta la Ermita del Humilladero. Bajada para entrar en la zona del Arca del Nuevo para encaminarse hacia la parte alta de la puebla y villa de Guadalupe y comenzar el último tramo urbano antes de la llegada a meta. Los participantes toman la avenida Alfonso Onceno para llegar a la plaza de Juan Carlos I donde se encontrará el final de la prueba.