La bravura se cría en El Castañar

Dominguín
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La cría del toro bravo se hace lleva a cabo en semilibertad en El Castañar. - Foto: Dominguín

La ganadería del Conde de Mayalde ha ido creciendo estos últimos años de manera firme y segura, siendo uno de los encierros preferidos por la afición madrileña. Este año vuelven con una corrida de toros a Toledo el Domingo de Ramos.

La provincia de Toledo cuenta con cerca de medio centenar de ganaderías bravas, cada una es una historia única e irrepetible, cada una tiene un reto o una ilusión por delante. La ganadería del Conde Mayalde nos abre sus puertas y queremos contar lo que allí se gesta, se sueña, se prepara para ser un hierro taurino destacado.
Humildad, es la palabra que puede definir a esta gran familia, que han sido capaces de seguir con el legado de don José Finat y Escriba de Romaní, que en 1949 se aventuró junto a su esposa Casilda de Bustos y Figueroa, en la cría y lidia de ganado bravo. Su nieto Rafael Finat, es actualmente en quien tiene delegado su padre José María Finat duque de Pastrana, la dirección de la ganadería.
Todos los animales pastan ya en nuestra provincia, pues hace unos años los toros lo hacían en la provincia de Segovia, en la finca 'El Atillo'. El término municipal de Mazarambroz acoge toda su camada, animales con sangre de procedencia Domecq y reminiscencias de Contreras. Las reses bravas sólo ocupan una mínima porción de las cinco mil hectáreas de 'El Castañar', una finca privada que cuenta con una de las mayores fuentes de biodiversidad de España. Aquí se cuidan con mimo y esmero todas las especies que en ella habitan, ciervos, jabalíes, muflones y gamo; vuelan libres el buitre negro, el águila perdicera, el águila imperial, el águila real o elanio azul, la abundancia de conejos ha hecho que sea una de las dos principales poblaciones en Castilla La Mancha del lince ibérico.
La explotación sostenible compagina la ganadería de bravo, ovina extensiva y de cerdo ibérico con la agricultura extensiva, el olivar ecológico y viñedo propio. La caza mayor y menor son otra de sus actividades compartida con el turismo ecológico y el hospedaje.
Pero si por algo suena en los últimos años 'El Castañar', es por los toros del Conde de Mayalde. Una labor que da sus frutos a largo plazo y que son el resultado de muchos años de sacrificio callado, de selección, de intuición, de sentimiento y de afición. Todo ello recae en Rafael Finat, hombre afable, educado y luchador por la bravura de sus animales, amante de la integridad y de la casta de un animal tan noble como lo es quien rige la vacada.
Su corta ganadería y tasadas vacas de vientre, hace que la selección se mime y se estudie cada año, se intenta dejar poco a la improvisación y llegan a cuatreños y cinqueños, aquellos animales que tienen las mejores garantías para dar un gran espectáculo en la plaza. Durante años han sido habituales sus corridas en la plaza de toros de Gijón, Burgos, Zamora; cosos donde se han ido fraguando resultados destacados siendo premiados muchos de sus astados con merecidas vueltas al ruedo. Pero hay un idilio que ha nacido desde 2015 entre esa casa ganadera y Las Ventas madrileñas, con su vuelta en esa fecha al ciclo isidril tras 30 años ausentes. No ha cesado la presencia de la primera plaza del mundo con triunfos sonados y novillos de oreja como “Agachado” en 2015, “Escultor” en 2016, “Cuartelero” en 2017 y “Buzonero” en 2018. Este año por cierto otra vez se embarcan sus utreros para la feria más importante de la temporada, siendo uno de los más deseados por los aficionados.
Otro aspecto son sus toros en Madrid, pues pese a no estar anunciado en los carteles con una corrida, son habituales como sobreros en corridas en las que han destacado y dado triunfos importantes. El 13 de mayo de 2013, salió al ruedo “Buzonero” un castaño que le correspondió a Roca Rey el día de su confirmación de alternativa y le corto las dos orejas. Un año después a otro “Buzonero” le cortó otro apéndice Alejandro Talavante tras una gran faena, mientras que en 2018 al toro “Acoplado” le devolvió la confianza y el triunfo a López Simón, al que le arrancó un apéndice.
La temporada 2018 lidió además dos corridas de toros completas en nuestra provincia, una en la capital en el festejo habitual a beneficio de Aspaym, siendo premiado este encierro como el mejor por la Peña El Trapío. Pero su cenit lo alcanzó en el mes de septiembre en Bargas, allí se lidiaron 6 astados de imponente trapío y gran juego, destacando por encima de todos “Joyero” que fue indultado por David Mora y hoy ya está padreando en la ganadería.
Este año además de Madrid, ya tiene asegurada su vuelta a Toledo el domingo de Ramos a la corrida de Apsaym, donde los aficionados podrán volver a ver los productos criados con mimo en “El Castañar” durante más de cuatro años a cuerpo de rey. El resto de toros, de mayor tamaño y seriedad, esperan ubicación, aunque no dudamos en que sean cosos importantes y de nivel como requieren los pupilos de Mayalde.
Antes de ver estos productos en la plaza, sigue la alquimia en el campo, y allí en su vetusta plaza de tientas pasan de manera regular los toreros que tienen la oportunidad a la vez que prepararse para la inminente temporada taurina, tentar los productos bravos de Rafael Finat. El ganadero desde su habitual ubicación sigue cada tentadero, poniendo un gran empeño en el comportamiento de las hembras en el caballo, teniendo a continuación unas características que se ligar con los sementales, debe dar los productos deseados por el ganadero toledano.
Días antes de sus compromisos en las Fallas valencianas, López Simón y Álvaro Lorenzo, han pisado “El Castañar”, donde además de torear, se vive con pasión y respeto la tauromaquia en todos sus aspectos. La casa ganadera acoge tertulias de solera y charlas al calor de la chimenea, donde muchas veces se rememoran tiempos pasados de la fiesta y otros se vaticinan los devenires que nos puedan esperar en el año 2019. La familia Finat, además de acogedora, tiene un gran corazón y lo demuestran con el trato humano a cada protagonista que tiene el privilegio de pasar una tarde de tienta con ellos.
La primavera llega esta semana y en “El Castañar”, solo desean que la lluvia aparezca y ayude a paliar la sequedad de los primeros meses del año, y el milagroso agua llene de vida este reducto natural que tenemos la suerte de tener en nuestra provincia y que es cuidado por una familia amante y defensora de la naturaleza por encima de todo.