Piedra y acero se combinarán con criterios de sostenibilidad

Susana Jiménez
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La combinación de ambos elementos en el nuevo pavimento permitirá, además de crear un efecto visual, garantizar la 'respiración' del subsuelo y que la lluvia llegue a los acuíferos

Piedra y acero se combinarán con criterios de sostenibilidad - Foto: Administrador

Junto a la eliminación del cableado aéreo, la renovación del pavimento constituye un eje fundamental de este proyecto. Una actuación que a su vez se aprovechará para establecer las medidas correctoras que sean precisas para evitar las humedades que afectan a la iglesia y la Sala Capitular del Monasterio de San Clemente, las cuales ya habrían manifestado en varios puntos.
Para ello, y además de revisar las canalizaciones existentes en busca de posibles fugas, también se adoptarán medidas en el tipo de pavimento a emplear en la zona. Pavimentación que estará formada por una capa continua realizada en piedra y acero. Ambos materiales, recoge el proyecto, «matizan un contraste sutil de textura s y dimensiones produciendo un ritmo variable en su despiece, para matizar áreas y líneas de geometría en el ámbito de actuación».
Así, la composición de losas de piedra basáltica apomazada se verá articulada por franjas o rastreles de fundición, que además de un efecto visual, actuarán como  líneas de sostenibilidad, garantizando «que el subsuelo respire y que el agua de lluvia traspase el pavimento y llegue a los acuíferos y niveles freáticos», respiraderos e imbornales.
Es así cómo se tratarán de evitar las humedades por capilaridad que aparecen constantemente en los muros, especialmente del recientemente restaurado Monasterio de San Clemente. Asimismo garantizarán la disipación del calor y temperaturas más confortables durante los meses más calurosos del año.  Se trata de aplicar así un principio básico de urbanismo sostenible, señala el proyecto.

Base en san Román. Con el objetivo de optimizar las inversiones y la disposición de los medios materiales y auxiliares a utilizar, el proyecto propone una actuación jerarquizada, en la que las distintos trabajos se puedan solapar.
Plantea así que no se deberá comenzar una nueva etapa hasta que no se encuentre totalmente terminada la anterior, siendo esta una prioridad no sólo por el valor de los elementos histórico-artísticos con los que se trabaja, sino por la rapidez con la que se deben acometer los trabajos que afectan a la funcionalidad de la ciudad. Dada su centralidad, se propone tomar como base la plaza de San Román.